Para medir esa protección, él y sus colegas obtuvieron los datos de pruebas en más de 18.000 personas trasplantadas con órganos grandes, como riñones o pulmones, y completamente vacunadas en 17 centros en Estados Unidos.
Allí descubrieron que 151 de estos pacientes contrajeron el virus. De los que se infectaron, más de la mitad fueron hospitalizados con síntomas de COVID-19 y casi uno de cada 10 murió.
Aunque la tasa de infección en el estudio fue baja, solo 0,83%, sigue siendo 82 veces más alta que en el público general vacunado, y la tasa de enfermedades graves fue 485 veces mayor.
Una posible solución es proporcionar una dosis de refuerzo. Segev y otros investigadores están estudiando si una tercera inyección de vacunas ARNm podría brindar a los receptores de trasplantes una mejor protección contra el coronavirus.
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Estudian aplicar una tercera dosis de refuerzo de vacunas ARNm a personas trasplantadas.
Estudios previos
Dos estudios publicados recientemente han mostrado resultados prometedores.
En el primero, publicado el mes pasado en The New England Journal of Medicine, el 68% de los receptores de órganos produjeron anticuerpos después de una tercera dosis de refuerzo de la vacuna ARNm de Pfizer, frente al 40% después de dos dosis.
En otro estudio publicado la semana pasada en la revista JAMA, los médicos administraron una tercera dosis de refuerzo de Moderna (vacuna ARNm) a 159 pacientes con trasplante renal que generaron poco o nada de anticuerpos después de dos dosis. Descubrieron que el 49% de ellos comenzaron posteriormente a producir anticuerpos.
La tercera dosis no es todavía una recomendación oficial para las personas inmunocomprometidas, pero a medida que más datos salen, las políticas están cambiando.
El gobierno francés aprobó una tercera dosis para pacientes trasplantados en abril. El Reino Unido también planea comenzar a ofrecer una tercera dosis de vacuna para individuos inmunocomprometidos partir de este otoño. En Estados Unidos, un panel asesor de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades evaluó la semana pasada la recomendación de terceras dosis, pero probablemente hará una recomendación oficial después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos dé la aprobación total a las vacunas.
Mientras tanto, los pacientes trasplantados deben recibir la vacuna COVID-19, porque la protección limitada es mejor que ninguna. También deben seguir usando máscaras y practicando el distanciamiento social.
Además, vacunar al resto de la población es otro paso crucial para ayudar a proteger a estos pacientes.
Fragmentos de un artículo publicado en Science