La compañía no dio muchos datos acerca del funcionamiento del móvil que despega. Sin embargo se puede observar uno de los prototipos funcionando completamente y sin problemas. En lo que se dio por llamar el vuelo inaugural.
El hecho que sea una mezcla entre avión y coche hace que no encaje del todo ni por tierra ni por aire. Va a ser complejo circular por tierra con él y va a estar limitado en aire al no aprovechar toda la aerodinámica que puede tener un avión real. A modo de experimento es, sin duda, interesante.
El nuevo coche aún no tiene ni precio ni fecha de lanzamiento, sí es que la habrá en alguna ocasión. Autorizar algo así no es tarea fácil y probablemente el precio de las licencias especiales hará que el costo final del vehículo sea desorbitado en comparación con un coche tradicional o una avioneta.
Mientras llegue una versión definitiva Stefan Klein, su creador, sigue y seguirá construyendo e ideando nuevas versiones a lo largo de los años. Algunos de sus otros modelos incluyen cuatro asientos, una versión con dos motores para mejorar la potencia o uno que también funciona en el agua. De momento son sólo ideas y ninguna tan avanzada como el AirCar.