El biólogo Trevor Bedford del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle (Estados Unidos) dijo al portal médico Stat que ninguna de las dos cepas ha sido detectada en más de un año. La última vez que las secuencias virales fueron registradas fue en marzo de 2020.
Las posibilidades de que hayan desaparecido existen, pero es muy temprano para asegurarlo.
El beneficio es que la reducción de la diversidad de tipos de gripe facilitará la selección de los virus que se incluyen normalmente en las vacunas contra la gripe, actualizadas anualmente.
Florian Krammer, experto en gripe de la Escuela de Medicina en Monte Sinaí de Nueva York, rastreó las bases de datos genéticos en busca de virus B/Yamagata. A pesar que espera su desaparición, advierte que "el hecho de que nadie lo haya visto no significa que haya desaparecido por completo".
Otros expertos consultados por RT, son escépticos a esta aparente desaparición y creen que ambas cepas pueden estar circulando a niveles bajos en regiones que no hayan aplicado restricciones severas para controlar la pandemia.