Para muchos de nosotros, la pandemia se ha asociado con al menos algunos temores: el temor de que nosotros, o nuestros seres queridos, contraigamos o contraigan el virus; el miedo a que se lo pasemos a otros, especialmente a los grupos de riesgo; el temor de que nuestros medios de subsistencia se vean afectados; e incluso el miedo que puede estar asociado con el incumplimiento involuntario de reglas sociales.
Además de todos esos factores, las relaciones sociales se vieron profundamente afectadas por el coronavirus. Un estudio publicado en octubre de 2020 realizado en Jordania llegó a la conclusión de que " la pandemia de COVID-19 está afectando negativamente las relaciones sociales, lo que en última instancia podría tener consecuencias negativas para la salud. Se aconseja a los responsables de la toma de decisiones que realicen campañas educativas que mejoren la salud sociológica de la población en general".
En este estudio participaron un total de 4.301 participantes. La puntuación media de la influencia de la pandemia COVID-19 en las relaciones sociales entre toda la población del estudio fue de 5,68 sobre 10, lo que indica la fuerza marginal de las relaciones sociales.
Alrededor del 31,6% de los participantes informaron que sus relaciones sociales se vieron afectadas en gran medida por la pandemia de COVID-19.
El miedo también produce que las personas se distancien de aquellos a quienes temen y, a menudo, temen a los que no conocen. Por ejemplo, las personas de diferentes grupos raciales, religiosos o naciones a menudo se temen entre sí. Esto puede "aumentar la distancia social o disminuir la empatía por los demás", según comenta la psicóloga Manuela Barreto en Psychology Today.
Por otro lado, el miedo afecta de forma positiva también. Los científicos sociales han demostrado que el miedo puede llevar a las personas a unirse en un esfuerzo por reunir fuerzas y recursos para combatir o superar lo que se teme. Estudios han descubierto, por ejemplo, que los sobrevivientes de los atentados de Londres de 2005 demostraron gran solidaridad y se detuvieron para ayudarse unos a otros a pesar del gran miedo y la angustia que estaban experimentando.
Otro estudio realizado en junio de 2020 en Australia, encontró que "el 9% de los encuestados dijeron que nunca más se sentirían cómodos en multitudes, a pesar de que el coronavirus se controle".
De manera similar, el 10,3% de los encuestados dijo que incluso cuando se controle el COVID-19, ya no se sentirá cómodo asistiendo a eventos relacionados con la comida y el entretenimiento. Esto incluyó cosas como el cine (2,4%), salir a comer (1,5%), mercados (2%) o boliches (1,6%).