Los científicos investigan su potencial para enfermedades como el Parkinson o problemas cardíacos, con resultados prometedores en contextos muy específicos y controlados.
Un tratamiento para insuficiencia cardíaca que se desarrolla en el Reino Unido lleva 20 años de investigación para llegar a la fase final de ensayos clínicos.
Lo que no existe es la versión que venden estas clínicas de extraer células madre de un cordón umbilical, inyectarlas donde duela y esperar que el cuerpo las use para repararse.
Las células madre funcionan dentro de un ecosistema celular muy específico. Sacarlas de ese entorno, aunque sea brevemente, puede cambiar cómo se comportan. Por eso las terapias de reemplazo celular son extraordinariamente complejas.
Un estudio publicado este año analizó seis productos comerciales de "células madre" del cordón umbilical disponibles en el mercado y concluyó que todos carecían prácticamente de células viables.
Es decir, aunque la terapia funcionara en teoría, el producto que venden no contendría lo que dicen que contiene. Un análisis similar de 2021 llegó a la misma conclusión sobre el producto estrella de una de las clínicas investigadas.
Infecciones y parálisis: el costoso precio de los tratamientos no autorizados
Shane Goddard tenía 41 años cuando viajó desde Tennessee a México para que le inyectaran en la columna vertebral "140 millones" de células madre del cordón umbilical. Pagó casi 16.000 dólares. Tenía una lesión crónica de médula espinal y buscaba mejorar.
Días después desarrolló fiebre alta y un dolor que describió como "alquitrán caliente entre los omóplatos". Semanas más tarde empezó a perder movilidad en los dedos y a arrastrar la pierna.
Una tomografía reveló que un absceso infectado estaba comprimiendo su médula espinal. Los médicos le dijeron que tenía horas para operarse o quedaría paralizado. Estuvo hospitalizado seis semanas. Hoy no puede usar las manos.
"Me sometí a un tratamiento con células madre con la esperanza de mejorar, pero me ha empeorado muchísimo", dijo al FT. "Investiguen bien, porque estuve a punto de morir."
Lo que le vendieron como una regeneración milagrosa terminó siendo una infección en la columna que casi lo deja paralizado para siempre. El peor escenario no es perder miles de dólares. El verdadero peligro es salir de la clínica peor de lo que entraste.
No es un caso aislado. Una revisión de revistas científicas y fuentes públicas encontró más de 330 incidentes adversos documentados entre 2004 y 2020, incluyendo pacientes con discapacidades permanentes y 20 muertes reportadas.
Los reportes de incidentes a la FDA casi se cuadruplicaron entre 2024 y 2025.
Cómo funciona el negocio de la impunidad
La FDA emite cartas de advertencia. Las clínicas cambian el nombre de su sitio web, ajustan el marketing y siguen funcionando.
De las 25 organizaciones que recibieron advertencias por comercializar productos de células madre no aprobados desde 2021, la investigación del FT encontró que muchas continuaban operando prácticamente igual.
La FDA tiene recursos limitados, el riesgo de litigios costosos si pierde en tribunales, y ahora un secretario de Salud que declaró públicamente que la agencia libra una "guerra" contra las células madre y prometió terminarla.
Robert F. Kennedy Jr., el actual secretario de Salud de Estados Unidos, afirma que un tratamiento con células madre en el extranjero le ayudó enormemente. Ha dicho que la FDA no debería "decirles a los médicos qué pueden y qué no pueden recetar".
El excomisionado de la FDA respondió diciendo que "RFK es el mayor defensor de tratamientos no probados y posiblemente peligrosos en EE. UU. La FDA le rinde cuentas. Así que es una pregunta un tanto retórica."
El costo de la desesperación: quiénes terminan pagando las consecuencias
El mercado ya no es exclusivo de millonarios que viajan al extranjero en busca de tratamientos de longevidad.
Las clínicas locales en Estados Unidos apuntan cada vez más a personas de ingresos medios con enfermedades crónicas, dolor persistente o condiciones para las que la medicina convencional no tiene respuestas simples.
Este negocio no vive de la ciencia, vive del dolor ajeno. Las clínicas encontraron la mina de oro perfecta: la intersección entre un paciente que ya no aguanta el dolor, un ahorro familiar y un discurso con palabras difíciles que suena a "medicina de vanguardia".
Las afirmaciones sobre células madre son técnicamente difíciles de refutar para alguien sin formación médica, porque algunas partes son verdad.
Las células madre sí existen. Sí tienen propiedades regenerativas. La línea entre lo que la ciencia dice que podría funcionar en el futuro y lo que estas clínicas venden hoy como tratamiento disponible es borrosa.
Con el aval público de figuras como Joe Rogan o Kim Kardashian, el negocio logró el mejor marketing posible: la validación VIP.
Lo que ninguno de estos famosos le explica a sus millones de seguidores es que la terapia millonaria de longevidad que ellos se hacen no tiene nada que ver con los 18.000 dólares que una clínica de barrio le cobra a un desesperado por un procedimiento no aprobado.
Es un mercado que creció de un puñado de clínicas a más de 2.700 en poco más de una década, con regulación insuficiente, impunidad práctica y un gobierno federal que parece más inclinado a ampliar el acceso que a proteger a los pacientes.
--------------
Más contenido en Urgente24
Tini Stoessel acorrala como nunca a su papá y le complica todo: "Quiere recuperar..."
Inundaciones en Nepal: Nueva alerta sacude a todos y afecta labores de rescate
Mesa de diálogo caliente en la Rosada: Diego Santilli midió el termómetro federal
Financial Times: UEFA prepara denuncia penal contra Gianni Infantino
Telefe recibió una pésima noticia por Popstars y ya hay alarma en el canal