Pero también se dejó sentado que aún esperan por respuestas del Estado en cuanto a la demanda de políticas públicas para el sector, ya que "necesitamos un sistema de salud sustentable, integrado y realmente potente”.
Faltan recursos o falla la distribución
La discusión en ese marco partió de una pregunta central: ¿faltan recursos en el sistema de salud o el problema está también en cómo se distribuyen?
A partir de ese interrogante, el panel analizó qué ocurrió en los últimos años con la participación de los distintos actores y quiénes absorbieron en mayor medida el ajuste.
Desde 2023, los recortes en salud se sucedieron hasta 2025. El Gobierno prometió reforzar las partidas en 2027.
Fundación Soberanía Sanitaria
Coincidieron directivos de instituciones, líderes y especialistas al analizar las transformaciones que enfrenta el sector y las oportunidades y necesidades de rediseño en materia de organización y planificación, gestión del talento, tecnología e innovación, financiamiento y políticas públicas.
Así fue como, desde una perspectiva macroeconómica, Jorge Colina analizó la asignación de recursos y planteó que innovación y tecnología también participan de esa puja distributiva.
“El que gana es el que primero innova”, sostuvo, y sintetizó su propuesta en dos conceptos: “competencia e innovación”.
Desde la perspectiva de los prestadores, Camerlinckx había puesto el foco en los esfuerzos realizados por las instituciones para ganar eficiencia frente a la escasez de recursos.
El ajuste en el sector de prestadores
“El sector prestador de la salud privada en Argentina, aun con esta falta de recursos, demuestra que es eficiente”, sostuvo.
Y agregó: “El diagnóstico del sector es claro. El ajuste se produce en el sector prestador, pero tengo esperanzas. Debemos presionar para que se tomen medidas”.
Stutzbach incorporó la perspectiva médica: “Las sociedades científicas somos parte del problema y también de la solución. Los médicos no podemos estar fuera de la mesa de discusión, así como tampoco los prestadores, financiadores y el Estado”.
Recordó el peso estratégico de los prestadores de salud privada -siendo que “el 51% de los establecimientos con internación del país son privados”-, y advirtió sobre la fragilidad económica y patrimonial de las instituciones.
Transformación demográfica
En la apertura del evento, Silvia Monet, gerente general de Adecra+ Cedim, había enmarcado el debate en una transformación demográfica que ya está en marcha y que requiere anticipar las respuestas del sistema de salud.
Los jubilados afectados por los recortes en el sector de la salud.
IG
“No debemos esperar al 2040 para administrar los grandes cambios y desafíos que conlleva la longevidad. El 2040 empieza hoy”, advirtió Monet, quien destacó que este fenómeno responde a un logro sanitario y social.
La transformación obliga a revisar la infraestructura sanitaria, la organización de los servicios, la formación de profesionales, la tecnología, la gestión del talento, el financiamiento y la relación entre los distintos subsistemas.
“Frente a esta realidad, la pregunta ya no es solamente qué sistema de salud tenemos. La pregunta es: ¿qué sistema de salud vamos a necesitar?”, planteó.
En ese marco, llamó a avanzar desde un sistema centrado fundamentalmente en responder frente a la enfermedad hacia otro capaz de gestionar la longevidad, con mayor prevención, anticipación, rehabilitación, cuidados y calidad de vida.
“No se trata simplemente de gastar más: se trata de organizar mejor. No se trata solamente de incorporar tecnología: se trata de utilizarla inteligentemente”, sintetizó.
La “transición del primer al segundo bono demográfico” se da en un escenario en el que una proporción creciente del capital y el ahorro se concentra en generaciones de mayor edad, de modo que “llegar a viejo no es un problema: es el máximo desafío humano que tenemos. Planifiquemos y organicemos hoy el ecosistema sanitario en el que viviremos como personas mayores”, instó.
Reducciones en hospitales emblemáticos
El punto de partida son las reducciones significativas en las partidas para hospitales emblemáticos como el Posadas, el Sommer o el Hospital Nacional de Salud Mental, lo que impactó en la compra de insumos, el mantenimiento edilicio y la atención cotidiana.
A esto se suma la paralización o subejecución de líneas clave como el programa SUMAR, orientado a garantizar atención básica a personas sin obra social, destaca el informe de Soberanía Sanitaria.
También pone el foco en el acceso a medicamentos, donde se verificó una retracción en la provisión de fármacos esenciales y tratamientos de alto costo.
En el caso del PAMI, los cambios en los esquemas de cobertura implicaron un aumento del gasto de bolsillo para jubilados y pensionados, en un contexto de fuerte pérdida del poder adquisitivo.
El ministro Mario Lugones defendió la política oficial durante su discurso de cierre en el evento de la salud.
El ministro Mario Lugones en el discurso de cierre del congreso sanitario nacional.
azrgentina. gob.ar
"En los últimos años, el Ministerio de Salud creció mucho para que las provincias pudiesen venir, pedir un equipo, pedir que le pongan un hospital o comprar medicamentos. Las consecuencias después de tantos años de este despilfarro son que no tenemos sistema público", explicó.
El Gobierno Nacional acaba de reforzar las partidas presupuestarias hacia el área de la salud.