A pesar del temor que genera el nombre, solo se trata de una ulcera genital como otras que se puede prevenir con el uso adecuado de profilácticos. Solo en casos muy raros el contagio ha ocurrido a través del contacto de la piel y a bebés recién nacidos a través de sus madres.
Los síntomas de la enfermedad pueden aparecer desde una semana hasta 12 semanas después de la infección e incluyen:
- Llagas en la zona genital
- Pequeñas protuberancias de color rojo carnoso en los genitales o alrededor del ano
- Nódulos elevados, de color rojo carnoso y aterciopelados
- Pérdida del color de la piel de los genitales y la piel que los rodea
Para tratar la donovanosis los médicos harán una examinación y pueden requerir una biopsia para descartar otras afecciones como el herpes o la sífilis.
Comúnmente se administran antibióticos y la curación puede demorar algunas semanas.
La atención que actualmente recibe la donovanosis por las alarmas en Reino Unido constituye un buen momento para recordar la importancia de practicar sexo seguro, especialmente el uso de condones.