Generalmente se suelen detectar nódulos tiroideos, pero es importante destacar que son muy comunes y menos de 1 de cada 10 nódulos representan posteriormente cánceres.
Se recomienda a las personas que, apenas se observe un bulto, dolor de garganta y/o tiroides inflamada que perduran en el tiempo, se debe consultar al médico. El especialista hará los chequeos correspondientes y confirmará de qué se tratan estos síntomas difusos.
Los síntomas son, entonces:
- dificultad al tragar
- cosquilleo en la garganta
- dificultad para respirar
- dolor en la parte frontal del cuello, que algunas veces alcanza a los oídos
- ronquera y cambios en la voz que persisten
El cáncer de tiroides tiene una supervivencia alta con un diagnóstico temprano y preciso, seguido del correspondiente tratamiento y control.
De hecho, la supervivencia global a cinco años tras el diagnóstico está en torno a 97%, siendo 99,7% para cáncer de tiroides localizado y del 57,8% para estadios más avanzados, aproximadamente.
El tratamiento suele ser la cirugía, luego está el yodo radiactivo, la quimioterapia, la radioterapia, y la terapia hormonal, dependiendo del caso.