"El COVID está abrumando nuestros hospitales y nuestros hospitales de niños", dijo la doctora Katherine Poehling, miembro del panel y profesora de la Facultad de Medicina de Wake Forest.
La vacuna de refuerzo “es una herramienta que debemos usar y ayudar a nuestros niños a superar esta pandemia", agregó.
Para tomar la medida, los científicos se basaron en los datos recogidos por el Ministerio de Salud de Israel que indicaron que los niños vacunados de 12 a 15 años luego de cinco a seis meses después de su segunda dosis se estaban infectando al mismo ritmo que los niños no vacunados.
Después de recibir una vacuna de refuerzo, la tasa de infección se redujo drásticamente, según los datos.
La FDA ya había autorizado las dosis adicionales para este grupo de edad el lunes pasado, pero se necesitaba la aprobación de los CDC antes de que se pudieran administrar las inyecciones.
"Esta dosis de refuerzo proporcionará una protección optimizada contra COVID-19 y la variante Ómicron", dijo la directora de los CDC, Rochelle Walensky.
Algunos han expresado su preocupación por las vacunas de refuerzo debido a casos raros de inflamación cardíaca (miocarditis), relacionada a las vacunas Pfizer/BioNTech y Moderna.
Pero la FDA ha dicho que la evidencia, tanto de los Estados Unidos como de Israel, indica que el riesgo de miocarditis en los hombres de 18 a 40 años es significativamente menor después de las dosis de refuerzo que después de la segunda dosis.
Solo se informaron dos casos de miocarditis en Israel entre 44.000 adolescentes de 12 a 15 años que recibieron una tercera dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech.
Fuente: Reuters