Según los hallazgos, la primera dosis de la vacuna alarga el ciclo menstrual en 0,71 días. La segunda dosis, en 0,91. Sin embargo, aunque los ciclos fueron más largos en las mujeres vacunadas, no así los días de sangrado.
El ciclo menstrual tiende a tener variaciones de mes a mes. Según la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, una variación en la duración del ciclo menstrual es normal siempre y cuando no supere los 8 días.
Por lo tanto, la variación en los ciclos hallada en el estudio está muy por dentro de los límites de lo normal.
Además, este cambio que apareció en los ciclos tras la administración de la vacuna no persisitó en los ciclos subsiguientes, lo que indicaría que es muy temporaria.
Si bien se debe seguir estudiando el impacto de la vacuna sobre el ciclo menstrual de las mujeres, hasta el momento no hay ninguna indicación de que esta podría significar un riesgo ni para esta ni para ninguna otra función corporal. La seguridad de la vacuna es reconocida por la comunidad científica global.