El grupo médico de Córdoba, junto a otros tres equipos que también se encuentran investigando sobre el trasplante de útero en el país, fueron capacitados por Mats Brännström, el referente mundial de la salud en la materia que ya ha llevado adelante exitosos procedimientos en seres humanos. El 85% de sus trasplantes de útero permitieron la fertilización.
Para la ciencia y la medicina, se abre de esta manera en el país una nueva oportunidad para mujeres con fertilidad defectuosa, que desean procrear. Lo que sí remarcan los médicos es que, al tratarse de un órgano no vital, el trasplante de útero plantea un debate ético.
El hecho de que la sobrevida esté por encima del 95% en este procedimiento reciente, no implica que no sea muy riesgoso. Para el equipo médico del Hospital Privado pueden llegar a ponerse en riesgo hasta tres vidas en caso de que haya un donante vivo.
“Por un lado, se plantea por qué una persona sana se sometería a un trasplante y a la inmunosupresión, habiendo otras alternativas para ser madre. Por otro lado, el riesgo lo está corriendo ella y no otra persona, como en la gestación por sustitución”, dijo Pablo Uva, integrante de la Sociedad Argentina de Trasplantes a Télam. El hecho de que se trate de un trasplante incrementa el riesgo en el embarazo, y en la salud posterior del cuerpo gestante.
Lo cierto es que la ciencia y la medicina avanzan en Argentina para poder poner a disposición de los individuos la posibilidad de realizar este tipo de procedimientos, aún habiendo otros métodos de fertilización de menor riesgo.