El avion de la empresa Lapa que se estrello el 31/8 de 1999 frente al areoparque metropolitano causando 65 muertos. (Foto: Mariano Sanchez-NA)
Las familias de las victimas de LAPA siguen pidiendo Justicia.
Según determinaron las investigaciones de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC), el avión que debía despegar a las 20:54 no llegó a hacerlo fruto de la negligencia de los pilotos. Los estudios arrojaron que los pilotos omitieron una alarma de flaps, elemento ubicado en las alas del avión que generan sustento aerodinámico permitiendo el despegue de la aeronave, que indicaba que estos últimos no estaban correctamente desplegados.
De este modo, la aeronave de LAPA tomó velocidad de despegue, pero nunca consiguió separarse del piso, por lo que terminó atravesando la avenida Costanera de Capital Federal, arrollando a tres vehículos que circulaban, atravesando una planta de gas natural y estrellándose en un campo de golf para arder en llamas.
Luego del incidente, las denuncias previas tomaron mayor importancia. La falla de las alarmas, entre otras cuestiones de mantenimiento, eran una supuesta constante en la compañía, que habría instado a los pilotos a volar en condiciones inseguras.
Mientras tanto, en el Aeropuerto de Córdoba, la familia y amigos de los 98 pasajeros del vuelo 3142 de LAPA esperaban ansiosos la llegada de la aeronave, que nunca arribaría. Y aún esperan Justicia, aunque cada año que pasa la posibilidad parece diluirse, más aún con el fallecimiento de quienes serían los auténticos responsables de la catástrofe.