Es decir, resta un largo proceso para que justamente se pueda aplicar a los grupos de riesgos.
De acuerdo al informe realizado por el Instituto Gamaleya de Moscú, que fue el que lo desarrolló, se notaron “muy frecuentes” efectos adversos en su aplicación, como hinchazón, hipertermia, letargo, dolores de cabeza, picazón en el lugar de la inyección, disminución del apetito, diarrea y síntomas similares a los de un resfriado.
Si bien estos síntomas fueron leves, el gobierno ruso se vio obligado a abrir el paraguas: “No es posible determinar con mayor precisión la incidencia de los eventos adversos debido a la limitada muestra de participantes en el estudio”.
El organismo señaló que fueron 38 los voluntarios que participaron en los ensayos durante 42 días y en el proceso se registraron 144 “eventos adversos“, de los cuales más de 30 estaban en curso.
Vale aclarar que el resto de las vacunas desarrolladas se encuentran en la misma fase, por lo que tampoco resultan seguras al día de hoy para su aplicación masiva.
Segunda vacuna
Tras Sputnik V, ahora se filtró el desarrollo de EpicVacCorona, un segundo antídoto que está desarrollando Rusia y cuyas primeras pruebas se iniciaron el pasado martes 11 de agosto, día en el que se vacunaron a cinco voluntarios.
Por el momento, los participantes se encuentran bajo supervisión médica y no han mostrado ninguna molestia derivada de la administración de la vacuna.
Este medicamento experimental fue desarrollado por el Centro Estatal de Investigación en Virología y Biotecnología Véktor y ya fue administrada a 14 voluntarios, los cuales afirmaron sentirse bien, informó el Organismo Ruso de Protección al Consumidor, Rospotrebnadzor.