El empresario, además, contó que la planta "se encuentra en Garín, partido de Escobar" y que allí "con el polo biotecnológico más importante de Latinoamérica donde trabajan 1800 personas, 600 de ellas científicos" ya comienzan a trabajar con la producción de la vacuna.
"Vamos a producir la vacuna a riesgo. La aprobación para sí o para no va a estar en diciembre o enero y nosotros vamos a empezar a producir la vacuna ahora", reveló. "Y si no se aprueba, se tendrá que destruir", aseguró.
Sigman, además, contó que se producirán "un mínimo de 150 millones de dosis y un máximo de 250 millones" para toda Latinoamérica, "con excepción de Brasil, que tiene otro convenio". También confirmó que "la financiación de esto proviene de la Fundación Slim, el laboratorio Liomont" y de su laboratorio.
Por su parte, afirmó que "Latinoamérica va a tener la vacuna en el mismo momento que USA y Europa" a diferencia de lo que sucedió con la de la Gripe A cuando "los países en desarrollo recibían los productos más tarde". Esa fue una de las condiciones que se pusieron en la mesa cuando entabló diálogo con la familia Slim, aseguró.
Además, Sigman, quien también es psiquiatra, subrayó que su laboratorio detendrá todas las otras producciones que tiene para poder enfocarse en la vacuna del coronavirus: "Como este es un virus vivo, no puede producirse a la par con otros productos. Vamos a hacer solo la vacuna para contribuir a que esté lista en el caso de que se apruebe".
Otra cuestión que se puso en relieve en la entrevista del empresario con el periodista Marcelo Longobardi fue la de los efectos adversos que puede llegar a tener la vacuna. Al respecto, Sigman aseguró que "prácticamente están descartados" luego de que se hicieran estudios de seguridad con 1.100 personas.
"Es una tecnología muy moderna. Tengo mucha ilusión de que sea efectiva. Hay muchos modelos vacunales, este es uno de ellos y puede ser uno de los más promisorios", agregó.
Y amplió: "También está la vacuna del virus inactivado, que puede ser muy interesante. Yo tengo gran entusiasmo y gran confianza. A medida que he ido conociendo el proceso y hablando con los técnicos, estoy muy optimista. Hay muchas chances de que el estudio clínico salga bien y sea la primera vacuna aprobada en el mundo".
Por último, se refirió al suero equino hiperinmune con el que también están trabajando y dijo que "es un recurso que nos genera mucha ilusión y los trabajos clínicos ya empezaron en la Argentina".
"La investigación fue publicada en todo el mundo y nos han llamado de todos lados. Vamos a tener tres elementos: las medidas sanitarias, los tratamientos y la vacuna", concluyó.