En el caso de Ushuaia, por su ubicación geográfica se encuentra “en uno de los bordes de ese agujero”, por lo que la radiación en estas horas pasará “de entre 11 y 12, a 15 o más”, precisó.
“El año pasado fue bastante chico en la historia y este año fue bastante grande. El agujero cumple un ciclo anual, en agosto comienza a abrirse y en diciembre a cerrar, en ese lapso comienza a expandirse y a contraer, en algún momento se extiende o se mueve y alcanza a nuestro continente blanco y tenemos estos casos, de que hay días tenemos poca protección ante los rayos ultravioletas”, explicó Condorí en declaraciones a FM Master's, según reproduce el portal Ushuaia Noticias.
También destacó: “que esté nublado no quiere decir que no haya UV” y “siempre hay que estar protegido. Lo que interesa es que los niveles de UV es muy alto y hay que protegerse mas en estos que no hay protección de la capa de ozono”.
El experto recordó que el fenómeno del agujero de ozono sucede desde hace 50 años, entre agosto y diciembre, aunque con una tendencia a la disminución que podría completarse hacia 2030, cuando “se empiece a notar una recuperación definitiva en un proceso que está atribuido a una baja en el uso de gases HFC que facilitan la destrucción del ozono”, señaló.
Condorí recomendó a los habitantes de la ciudad del Fin del Mundo que, si no pueden evitar la exposición al sol, utilicen “factor de protección solar mayor a 30 para la piel, anteojos de óptica con filtro UV para proteger los ojos, gorras o sombreros”, debido a que “las consecuencias y daños a la salud por la exposición al sol pueden ser graves”, remarcó.
El referente de la estación de monitoreo confirmó que desde esas instalaciones científicas se realizan mediciones regulares del índice de radiación solar, y valoró el trabajo que lleva adelante un equipo de científicos en coordinación con la Dirección Provincial de Cambio Climático.