Detrás de esas cifras persisten obstáculos estructurales: la falta de identificación clara de los centros preparados para tratar un ACV, demoras en los traslados y procesos administrativos que siguen interfiriendo en una emergencia donde cada minuto puede marcar la diferencia.
El ACV (accidente cerebrovascular) plantea en este último tiempo el desafío que no es sólo detectarlo a tiempo, sino garantizar el acceso al tratamiento.
Medir para mejorar: la clave está en los tiempos
Uno de los indicadores más preocupantes es la baja proporción de pacientes que acceden a un tratamiento de reperfusión, y la enorme variabilidad según la región, la cobertura y el hospital.
“No alcanza con saber cuántas trombectomías se realizan. Debemos medir el tiempo desde el inicio de los síntomas hasta el llamado a emergencias, el tiempo hasta la primera tomografía, el intervalo hasta la trombólisis y la demora en las derivaciones”, subrayó el Dr. Quaglia.
La importancia del Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del ACV
En este sentido, la reciente creación del Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del ACV en mayo de 2026 es vista como una oportunidad fundamental para estandarizar protocolos, acreditar centros y crear una red federal, medible y sostenida.
Y concluyó con una poderosa reflexión: “En el ACV, el tiempo no debe depender del código postal, de la edad ni de la cobertura sanitaria”.
Más notas de Urgente24
Por qué el humo que acecha la final del Mundial es tan preocupante
Cómo cuidar la piel en invierno: Dermatóloga comparte rutina sencilla, pero efectiva
Desfibrilador: La clave para salvar vidas en el Mundial 2026
Estados Unidos: Se disparan los casos de "diarrea explosiva" por parásito y hay dato alarmante
Vacuna contra el ébola: Científicos de Oxford darán paso crucial
¿Cómo se graban los recuerdos?: el engrama, la huella física en el cerebro...