En efecto, soluciona un problema presentado por otros tratamientos o exoesqueletos robóticos, que pueden requerir un extenso entrenamiento antes de su uso.
Después de varios meses de práctica, los participantes se familiarizaron mejor con el sistema y pudieron moverse de forma más fluida y natural. Luego pudieron controlarlo ellos mismos fuera del laboratorio, controlando el implante ellos mismos a través de una tablet.
“Me levanto, camino donde quiero, puedo subir las escaleras, es casi una vida normal”, declaró la BBC uno de los beneficiados, Michel Rocatti. El implante “es parte de mi vida diaria”, dijo.
“Les vamos a dar la capacidad de pararse”
Según un artículo de la BBC, nueve pacientes con paraplejía recibieron el implante y recuperaron la capacidad de caminar hasta ahora. Sin embargo, la publicación científica destaca tres.
Los autores resaltaron que el implante no es una cura para la lesión de la columna, porque los nervios dañados y cortados en realidad no se curan.
“Nuestros cables blandos implantados están diseñados para colocarse debajo de las vértebras, directamente sobre la médula espinal. Pueden modular las neuronas que regulan grupos musculares específicos”, dijo el desarrollador principal y neurocientífico Grégoire Courtine.
Ahora esperan lanzar un ensayo clínico con más participantes el próximo año para perfeccionar aún más la tecnología.
Su progreso hasta ahora ha sido "un paso crítico para mejorar la calidad de vida de las personas", según reflexionó Courtine.
Vamos a empoderar a la gente. Les vamos a dar la capacidad de pararse, de dar unos pasos. No es suficiente, pero es una mejora significativa Vamos a empoderar a la gente. Les vamos a dar la capacidad de pararse, de dar unos pasos. No es suficiente, pero es una mejora significativa
New implant offers promise for the paralyzed