Los escalafones se basan en varios factores, incluyendo tasas de desempleo, crímenes violentos, ejecuciones hipotecarias, impuestos a la renta y a las propiedades, además de consideraciones como clima, tiempo de viaje a los lugares de trabajo y corrupción política.
Tambaleándose desde hace décadas por el declive de la industria automotriz estadounidense, el atribulado dúo de Michigan compuesto por Detroit y Flint obtuvieron el segundo y tercer lugar en la lista, respectivamente, entre las ciudades más miserables del país.
"Detroit y Flint están luchando", dijo Badenhausen. "Detroit tiene la mayor tasa de crímenes violentos del país; los precios de las viviendas han caído un 55 por ciento. Detroit está cerrando escuelas y despidiendo a policías. En los últimos años, han estado demoliendo casas para cambiar los paisajes de la ciudad", agregó.
West Palm Beach, en Florida, y Sacramento, en California, completaron la lista de las peores cinco ciudades de Estados Unidos, según Forbes.
"Estamos tratando de juzgar a las ciudades donde los residentes tienen muchas quejas. No significa que no haya cosas grandiosas ahí", advirtió Badenhausen.
Y en el lado positivo, los encantos de Miami se mantienen incólumes.
"Al uno por ciento en Miami le está yendo fantástico. Pero para la gran mayoría, que gana menos de US$ 75.000 dólares, Miami puede ser un lugar difícil", explicó Badenhausen.
"Un 45% de los dueños de casas están hasta el cuello con hipotecas. Eso es duro", concluyó.