Además de la femosa actriz, fueron acusados Keith Raniere (el líder de la organización), Clare Bronfman y Kathy Russell, pero ellos se declararon a sí mismos inocentes. El líder fue detenido en marzo del año pasado cuando estaba en una lujosa villa a las afueras de Puerto Vallarta (Jalisco).
"Como se alega en la acusación formal, Allison Mack reclutó mujeres para unirse a lo que se pretendía que era un grupo de mentoría femenina que, de hecho, fue creado y dirigido por Keith Raniere", dijo el fiscal federal Richard P. Donoghue en un comunicado, "las víctimas fueron luego explotadas, tanto sexualmente como por su trabajo, en beneficio de los acusados".
Allison Mack fue la única que se reconoció culpable. En su declaración, revelo que, bajo las órdenes de Raniere, consiguió fotografías comprometedoras de dos mujeres, amenazándolas con hacerlas públicas si no accedían a realizar los actos sexuales. Les ofrecían unirse a una "organización exclusiva para mujeres que las empoderaría y liberaría de debilidades".
Se trataba de una secta sexual, NXIVM, que se presentaba como una organización con seminarios de autoayuda para el desarrollo personal y profesional. Tenían sedes en Nueva York (USA), México, Canadá y otros países de América.
Al igual que como se hace con las vacas, las víctimas de NXIVM eran marcadas con las iniciales de Raniere en la piel. Luego, eran violadas por él. Desde la organización, obviamente, sostienen que todos los actos fueron consensuados. Se espera que las mujeres involucradas, incluyendo a una actriz de la que no han revelado su nombre, testifiquen en contra del acusado.
Raniere, de 57 años, fundó NXIVM en 1998 como una supuesta organización de marketing.