Sumergirse para salvarse: La clave del caimán, quién sostiene más la respiración bajo el agua
"El caimán respiraba con dificultad y la anaconda apretaba más y más.
"Las chances estaban en un 50/50 pero mientras la lucha avanzaba, se inclinaba en favor de la anaconda.
"Finalmente, en silencio y sin mayores incidentes, el caimán se hundió en el agua. Yo podía ver la punta de la nariz de la anaconda saliendo para intentar tomar aire.
"El caimán reaparecio, todavía estrujado por la serpiente y luego volvió a sumergirse durante un tiempo largo.
"Esta vez emerigó liberado de la anaconda, y ya no vimos a la serpiente.
"El caimán retornó calmadamente a la orilla, y nosotros mantuvimos nuestros ojos fijos en el río hasta que finalmente vimos a la anaconda salir hacia la orilla del río y deslizarse de nuevo hacia su hoyo.
"Fue un empate, nadie murió ese día", relató Sullivan.
Las fotografías tomadas por Sullivan, publicadas por The Sun: