Green se descargó contra Lifetouch, la empresa que ofrecía el servicio para el colegio de su hija, en Twitter: "Voy a necesitar que alguien me explique por qué @Lifetouch ofrece retoques de fotos para imágenes de niños en edad escolar? ¿Qué demonios?"
La compañía nunca le respondió pero se justifica diciendo que el servicio es completamente optativo y que todas las compañías de fotografía lo ofrecen.
Otra madre, Kristin Loerns, se horrorizó el noviembre pasado cuando recibió las fotos escolares de su hijo Kieran: sus pecas habían desaparecido.
"Les di permiso para retoques básicos, se suponía que removerían las manchas, y en cambio le borraron todas sus pecas".
Pero el "photoshopeo" no termina ahí. Whitney Rose, madre de 2 niños con problemas auditivos, dijo que cree que un fotógrafo de otra compañía BORRÓ LOS AUDÍFONOS DE SU HIJO DE 3 AÑOS.
La aspiración a la perfección no admite un solo error, cualquier marca que haga de alguien un ser particular -pecas o audífono- debe ser eliminado.
Pero la presión por la perfección, de todas maneras, no viene solamente de estas compañías: fotógrafos dicen que son los propios padres los que presionan para que sus hijos sean retocados, muchas veces.
La fotógrafa Heidi Green contó al diario que hace un tiempo, una clienta le pidió que borrara una cicatriz causada por un defecto de nacimiento de la cara de su hija.