“El presidente Biden remarcará las preocupaciones de USA con las actividades militares rusas en la frontera con Ucrania y reafirmará el respaldo de USA a la soberanía e integridad territorial de Ucrania”, señaló la nota oficial de la Casa Blanca.
Asimismo, Biden y Putin tratarán otras cuestiones como la ciberseguridad y estabilidad estratégica, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.
Hace poco, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, afirmó que Washington "tiene pruebas" de que Rusia planea una invasión a Ucrania, algo que el Kremlin niega. Se desconoce si se refería al material presentado el fin de semana por el Post aunque es posible.
El portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, también anunció el encuentro de mañana, indicando que los temas a explorar serán "las tensiones sobre Ucrania, la expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas y la iniciativa del mandatario ruso de garantías de seguridad".
Putin dijo la semana pasada que Moscú quiere negociaciones con Estados Unidos y sus aliados para obtener garantías legales que descarten cualquier movida potencial de la OTAN hacia el este y el despliegue de armas cerca del territorio ruso, lo que llamó una "línea roja".
“No aceptaré la línea roja de nadie”, le respondió Biden, tras haber advertido que está “armando el paquete más completo e importante de iniciativas para hacer muy, muy difícil que Putin proceda” con sus planes.
Psaki anticipó que se trata de “relevantes sanciones económicas y otros instrumentos” y advirtió que “es la OTAN la que decide quién adhiere a la alianza, no Rusia”.
Los dichos refieren al núcleo del conflicto actual: Moscú recela el acercamiento de Kiev a Occidente desde que un presidente pro-ruso fuese destituido en 2014. La aspiración actual de Ucrania de unirse a la OTAN y a la Unión Europea se ha convertido en el eje del deterioro de las relaciones entre Moscú y Occidente.
"Hemos visto esta jugada antes, en 2014, cuando Rusia invadió Ucrania por última vez", dijo Blinken. "Entonces, como ahora, aumentaron significativamente las fuerzas de combate cerca de la frontera. Entonces, como ahora, intensificaron la desinformación para pintar a Ucrania como el agresor para justificar una acción militar planificada. Hemos visto esa táctica nuevamente en las últimas 24 horas. Y en las últimas semanas, también hemos observado un aumento masivo, más de diez veces, en la actividad de las redes sociales que empuja a la propaganda anti-ucraniana a niveles que se acercan visto por última vez en el período previo a la invasión rusa de Ucrania en 2014 ".
Rusia anexó Crimea en 2014. Moscú niega tener una intención agresvia en la crisis actual y dice que solo está respondiendo a comportamientos amenazantes por parte de Ucrania y la OTAN.
"Será necesario discutir qué se está haciendo para implementar los acuerdos alcanzados en Ginebra y ver qué se está implementando y qué requiere mayores esfuerzos", dijo Peskov en diálogo con la agencia Tass. "Por supuesto, esto se refiere a las relaciones bilaterales, cuyas condiciones siguen siendo deplorables".