Se han denunciado actos vandálicos en distintos puntos del país, como en Cali, donde según el diario El Tiempo, sujetos encapuchados lanzaron una soga y derribaron un semáforo.
Según CNN, la policía tuvo que intervenir en varios incidentes en Cali.
En Bogotá, por otro lado, manifestantes denunciaron que la policía los dispersó con gases lacrimógenos cuando estaban marchando de manera pacífica. La oficina de comunicación de la Policía Metropolitana de Bogotá explicó a CNN que la concentración debió dispersarse porque los manifestantes utilizaron barricadas para bloquear la via, afectando la circulación de vehículos y el TransMilenio, el sistema de transporte masivo de la ciudad.
El desencadenante de la protesta, anunciada el mes pasado, fue el temor a una reforma al sistema laboral y de pensiones, también en reclamo a los incumplimientos del gobierno al pacto sellado con los estudiantes el año pasado, y en protesta por la violencia desatada por grupos armados ilegales contra los indígenas. Se sumaron al reclamo voces contra el bombardeo contra niños en Caquetá en un operativo reciente contra las FARC disidentes (fue especialmente escandaloso el intento de ocultamiento del ministro de Defensa, que tuvo que renunciar) y quienes urgen la implementación completa del acuerdo de paz. También fue clave el llamado "Paquetazo" del gobierno: una serie de medidas anunciadas, entre las que se encuentran la privatización de empresas estatales como Ecopetrol, el incremento en las tarifas de la energía eléctrica de un 35% en los estratos más bajos, una reforma tributaria para rebajar los impuestos a las grandes empresas y transnacionales a cambio de aumentar los tributos a los empleados, emprendedores y clase media.
El paro fue convocado por sindicatos, jubilados, profesores de colegios publicos y estudiantes de universidades públicas y privadas.
Las medidas incluyen el cierre desde primera hora de este miércoles y hasta las 5 de la mañana del viernes de los pasos fronterizos de Colombia con Venezuela, Brasil, Ecuador y Perú, explica la BBC.
El lunes se ordenó el acuartelamiento en primer grado (máxima alerta) de las fuerzas militares. Adicionalmente en Bogotá, por petición de las autoridades locales, hay militares en labores de "acompañamiento" junto a las patrullas de la policía.
El presidente, Iván Duque, ha dicho que no permitirá actos violentos en las protestas, como ocurrió en manifestaciones recientes. En los días previos, la policía realizó allanamientos a sedes de organizaciones sociales, incluso de medios de prensa alternativos, explica la agencia AnsaLatina. Esto generó protestas de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).
En la misma jornada del paro masivo, el expresidente Álvaro Uribe denunció que su cuenta de Twitter había sido bloqueada.
"Hace ya varios minutos bloquearon mi cuenta de Twitter. Me encontraba desde tempranas horas de la mañana difundiendo noticias de medios serios sobre bloqueos y actos vandálicos", denunció el jefe del Centro Democrático. "Defiendo la protesta. Yo también he protestado, pero así como todos tenemos derecho a la protesta, todos tenemos la obligación de denunciar la violencia, el vandalismo, los bloqueos", dijo.