El portavoz del Pentágono, John Kirby respondió a ciertos dichos declarando:
Creemos que Rusia podría producir un video de propaganda muy violento, que mostraría cadáveres y actores haciendo el papel de dolientes, así como imágenes de lugares destruidos con equipo militar ucraniano u occidental. Creemos que Rusia podría producir un video de propaganda muy violento, que mostraría cadáveres y actores haciendo el papel de dolientes, así como imágenes de lugares destruidos con equipo militar ucraniano u occidental.
Sin embargo, el presidente de Rusia ha rechazado la oferta de mediación del presidente turco, denunciando su decisión de venderle drones de utilización militar al gobierno de Kiev. Según el argumento de Erdogan, Turquía, como miembro de la OTAN, está en su derecho de entablar relaciones comerciales armamentísticas contra un país que amenace la estabilidad de la alianza del pacifico.
Aunque el presidente ruso y el presidente turco han establecido una cercana relación en los últimos años, Ucrania es un tema delicado entre ellos: Ankara apoya la membresía de Kiev en la OTAN y se opuso firmemente a la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014, en nombre de la protección de su minoría tártara de habla turca.
La cooperación militar entre Ankara y Kiev no tiene intenciones de tener a Rusia como un target, y tampoco interrumpirá su cooperación para complacer a Rusia. La cooperación militar entre Ankara y Kiev no tiene intenciones de tener a Rusia como un target, y tampoco interrumpirá su cooperación para complacer a Rusia.
Mediaciones con algo mas atrás…
Sin embargo, no debemos olvidar que cada uno de los jefes de estado que han demostrado esfuerzos para mediar la comunicación y la colaboración entre el presidente ruso y el presidente ucraniano siguen sus intereses propios, como los intereses de sus respectivas naciones.
Por el lado francés, Emmanuel Macron ve dicha oportunidad para continuar con su política de estado, y principal objetivo en política exterior, la búsqueda de la autonomía estratégica europea frente a la dependencia que el viejo continente ha tenido hacia USA y la OTAN en materias de defensa y seguridad. A su vez, el presidente francés lucha por la reelección en las elecciones presidenciales del 10 de abril, considerando que su mandato ha sido muy polémico e impopular para muchos en la opinión pública francesa.
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El presidente de Francia, Emmanuel Macron y el canciller alemán, Olaf Scholz.
Desde el gobierno de Barak Obama, y más puntualmente durante el mandato de Donald Trump, USA ha seguido políticas aislacionistas, disminuyendo su intervencionismo y su despliegue de fuerzas en múltiples zonas del globo, como por ejemplo, el reciente retiro de tropas de Afganistán. Entre ello se incluye también el desfinanciamiento de la OTAN donde Donald Trump instó a los países europeos a “hacerse cargo de su propia seguridad”.
Con motivaciones de volverse un actor regional con peso en el continente europeo, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, busca aprovechar esta oportunidad ofreciendo ser anfitrión en una cumbre entre el mandatario ruso y ucraniano. El presidente turco viajo el pasado 2 de febrero a Ucrania para establecer dialogo con Volodymyr Zelensky declarando que
Turquía está lista para hacer su parte para resolver la crisis entre dos países amigos, que son sus vecinos en el Mar Negro. Turquía está lista para hacer su parte para resolver la crisis entre dos países amigos, que son sus vecinos en el Mar Negro.
Bajo la constante presión de su país en llenar los grandes zapatos de Angela Merkel, el nuevo canciller alemán, Olaf Scholz, busca también ganarse un lugar en la política internacional.
Se ha confirmado que es posible que Scholz y Macron viajen juntos a Moscú, como símbolo de la unidad europea y como consignatarios de los Acuerdos de Minsk, el estancado acuerdo de 2015 diseñado para llevar la paz y la autonomía al este de Rusia.
Sin la espera de que Joe Biden entre en el panorama, el acercamiento de estos jefes de estado a el presidente de Rusia demuestra de fuerte manera que Europa, hoy en día, prioriza el fortalecimiento del diálogo y el consenso entre el continente, sin necesidad de recurrir al viejo salvavidas de la OTAN. Esto podría significar la punta del iceberg: desde una posible desarticulación de la OTAN como principal organización encargada de la seguridad en Europa, dejando ver las sombras de una profundización en la cooperación para la seguridad y defensa en el viejo continente. Teniendo en cuenta que en un futuro cercano, bajo condiciones similares, podría materializarse en una nueva organización defensiva autónoma en Europa.