Le Monde contactó al Elíseo, la sede de la Presidencia francesa, y se sostuvo que "si los hechos son ciertos, obviamente son muy serios. Toda la luz se arrojará sobre estas revelaciones de prensa. Algunas víctimas francesas ya han anunciado que presentarían una denuncia y, por tanto, se iniciarán investigaciones judiciales".
Además, se agregó:
"En lo que a ellos respecta, los servicios de inteligencia franceses actúan en un marco estrictamente definido por la ley desde 2015 y que cada técnica de inteligencia debe ser autorizada previa consulta a la Comisión Nacional de Control de Técnicas de Inteligencia. Estas técnicas deben responder a los imperativos de protección de nuestros intereses fundamentales (lucha contra el terrorismo, contrainterferencia, protección económica, etc.) y no pueden en ningún caso referirse a la vigilancia de carácter político y, al mismo tiempo, a determinadas profesiones, incluidos periodistas y abogados. están sujetos a una protección especial". "En lo que a ellos respecta, los servicios de inteligencia franceses actúan en un marco estrictamente definido por la ley desde 2015 y que cada técnica de inteligencia debe ser autorizada previa consulta a la Comisión Nacional de Control de Técnicas de Inteligencia. Estas técnicas deben responder a los imperativos de protección de nuestros intereses fundamentales (lucha contra el terrorismo, contrainterferencia, protección económica, etc.) y no pueden en ningún caso referirse a la vigilancia de carácter político y, al mismo tiempo, a determinadas profesiones, incluidos periodistas y abogados. están sujetos a una protección especial".
¿Quiénes son algunos de los demás afectados?
- El entonces primer ministro Edouard Philippe.
- El influyente parlamentario Adrien Quatennens.
- El asesor del presidente en temas africanos, Franck Paris, y Alexandre Benalla, quien en su momento se ocupaba de la seguridad de Macron.
- El embajador de Francia en Argelia, Xavier Driencourt.
La lista es larga pero los nombres aún no han sido divulgados.
¿Qué dijo NSO Group?
La empresa israelí afirma que Macron "no ha sido, y nunca ha sido, un objetivo o nunca ha sido seleccionado como objetivo por los clientes de NSO". Sin embargo, NSO no especifica en qué basa su aseveración, sólo afirmó que "no tiene acceso a los datos de sus clientes". Pero estos deben proporcionar este tipo de información a la empresa en caso de una investigación.
¿Por qué Macron?
Por la insaciable curiosidad de Marruecos por su vecino y rival de toda la vida: Argelia.
El país africano fue colonia francesa hasta 1954, cuando estalló una guerra de liberación que culminó con su independencia en 1962.
¿Qué tiene que ver Marruecos? La frontera entre Argelia y Marruecos es una zona de disputas que llevó a una rivalidad tenaz entre ambos.
Tras su guerra de independencia, Argelia heredó el vasto territorio sahariano que los franceses habían delimitado muy a favor del que fuese su departamento, en detrimento de lo que Marruecos, su antiguo protectorado, consideraba su integridad territorial. El territorio argelino tenía abundantes riquezas minerales.
No obstante, la desproporcionada extensión argelina entró en colisión con las ambiciones marroquíes, ilustradas en la concepción del Gran Marruecos: incluía el oeste del Sáhara argelino - zona rica en hierros e hidrocarburos -, parte de Malí y la totalidad del Sáhara Occidental y Mauritania.
En consecuencia, tras la independencia de Argelia y la retirada de los franceses, Marruecos no reconocería las fronteras bilaterales decididas por Francia en el desierto y se lanzó a la adquisición de unos territorios que consideraba suyos. El conflicto parecía inevitable y alcanzaría su máxima expresión con la efímera guerra de las Arenas (1963). Aunque Marruecos ganó la guerra, no obtuvo ganancias territoriales y sólo sirvió para generar un sentimiento de resentimiento en Argelia que dura hasta el día de hoy.
En un ingenuo error de cálculo, Marruecos reconoció las fronteras bilaterales con Argelia entre 1969 y 1972, esperando que este le concediera respaldo en la adquisición del Sáhara español, lo cual no sucedió.
A finales de la década de los 80, la guerra entre ambos no trajo una solución y tanto Argelia como Marruecos estaban desgastados. Naciones Unidas (ONU) auspició unas negociaciones de paz que acabarían propiciando un alto el fuego. En 1988 los dos países reestablecerían unas relaciones diplomáticas y reabrieron la frontera bilateral. Sin embargo, los conflictos continúan hasta el día de hoy.
En marzo de 2019, explica Le Monde, la situación en Argelia era incierta: el presidente de ese momento, Abdelaziz Bouteflika, estaba debilitado por manifestaciones a gran escala y el 11 de marzo renunció a su candidatura para un quinto mandato presidencial.
Además de suministrarle gas a Francia, Argelia es un punto vital para la lucha contra el terrorismo en la región. Por lo tanto, frente a las manifestaciones Francia temía una gran desestabilización en el país africano.
En marzo del 2019, el destacado diplomático argelino, Lakhdar Brahimi - figura respetada en la diplomacia internacional - se reunió con el presidente de Argelia. Varias agencias de noticias anunciaron que Bhahimi fue elegido para encabezar la comisión de transición convocada por Bouteflika. Tal cosa fue desmentida pero el diplomático ya era un blanco de Marruecos. Ramtane Lamamra, viceprimer ministro y ministro de Asuntos exteriores, también fue atacado por el usuario marroquí de Pegasus. El ex primer ministro argelino Noureddine Bedoui no quedó fuera del software.