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Presos vendían fotos desnudos en OnlyFans y los policías recibían una "cuota"

En México, un grupo de presos vendía fotos para adultos en OnlyFans, una plataforma en donde las personas suben diversos contenidos y se paga una suscripción por ellos. Con el dinero del sitio web le pagaban a los guardias de la cárcel una cuota mensual para que les dejen hacer el contenido.

Usuarios en redes sociales reportaron que una cuenta de OnlyFans pertenece a presos mexicanos en donde venden fotos para adultos, informa el diario local El Universal

OnlyFans es un sitio web en donde diversas personalidades suben contenido y reciben dinero a cambio de la suscripción de los usuarios. Debido a la pandemia por coronavirus, muchas personas se vieron obligadas a buscar un ingreso extra, por lo que este servicio de suscripción adquirió mayor popularidad, aunque fue creado en 2016 en Londres por el británico Tim Stolky. 

El modelo de negocios de OnlyFans se lleva a cabo con el pago mensual de los suscriptores a las cuentas que les interesen y el sitio web le paga al creador del contenido alrededor del 80% de las tarifas cobradas y OnlyFans obtiene el 20% restante. 

La plataforma cuenta con más de 34 millones de usuarios registrados y supera los 500 mil creadores de contenido, pero lo que llamó la atención a los usuarios fue una cuenta que pertenece a presos de un Centro de Reinserción Social (CERESO) de México. 

La cuenta en cuestión es Presos de CERESO y en ella se pueden ver vídeos para adultos filmados con celulares desde las celdas de un penal en México en los que únicamente participan hombres. La misma también estaba asociada a una cuenta en Twitter @internos_cereso, aunque todavía no se sabe de qué cárcel se trata. 

La cuenta de OnlyFans de los presos supera los mil suscriptores, aunque no se limitan sólo a este sitio web, sino que también venden "packs" por Telegram

Según detalla el diario mexicano El Heraldo, los custodios del penal en el que estos presos están recluidos no se meten con ellos, sino que a cambio de una cuota mensual que pagan los involucrados, gracias al dinero de las suscripciones, les permiten seguir llevando a cabo esta práctica. 
 

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