En lugar de buscar el chivo expiatorio de las empresas estadounidenses que respetan la ley, las autoridades mexicanas deben concentrar sus esfuerzos en llevar a los cárteles ante la justicia. El gobierno mexicano, que recibe una ayuda considerable de los contribuyentes estadounidenses, es el único responsable de hacer cumplir sus leyes, incluidas las estrictas leyes de control de armas del país, dentro de sus propias fronteras En lugar de buscar el chivo expiatorio de las empresas estadounidenses que respetan la ley, las autoridades mexicanas deben concentrar sus esfuerzos en llevar a los cárteles ante la justicia. El gobierno mexicano, que recibe una ayuda considerable de los contribuyentes estadounidenses, es el único responsable de hacer cumplir sus leyes, incluidas las estrictas leyes de control de armas del país, dentro de sus propias fronteras
En el comunicado se destacó que "el gobierno de Estados Unidos también vende armas de fuego directamente al gobierno mexicano. Los soldados mexicanos continúan desertando para trabajar para los cárteles de la droga, llevándose consigo sus rifles de servicio fabricados en Estados Unidos".
En los últimos años, el número de deserciones se ha disparado a más de 150.000. Según los cables del Departamento de Estado de Estados Unidos, las armas más letales utilizadas por los cárteles mexicanos provienen de los arsenales centroamericanos. Además, según un informe de 2006 de Amnistía Internacional, China suministraba activamente armas a países latinoamericanos, que posteriormente fueron incautados en México En los últimos años, el número de deserciones se ha disparado a más de 150.000. Según los cables del Departamento de Estado de Estados Unidos, las armas más letales utilizadas por los cárteles mexicanos provienen de los arsenales centroamericanos. Además, según un informe de 2006 de Amnistía Internacional, China suministraba activamente armas a países latinoamericanos, que posteriormente fueron incautados en México
Algunas de las compañías de armas más grandes de USA, como Smith & Wesson, Colt, Barrett Firearms o Sturm, Rug, fueron las demandadas por México.
El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, acusó a las compañías de estar fabricando y vendiendo armas especialmente para los narcotraficantes.
"Los utiliza el narcotráfico, están hechas para eso, para que las compren, son más valiosas, tienen diferentes tipos de arreglos, desde el punto de vista estético y desde el punto de vista de uso", expresó el secretario.
La tasa de homicidios se mantiene en su nivel más alto de la historia desde 2018, con 29 por cada 100 mil habitantes, reveló la semana pasada el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).er & Co.
La contrarrespuesta de México
Luego del comunicado de la NSSF, la Secretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Ebrard, respondió que no está en contra del tráfico de armas y lo único que busca es un comercio responsable.
"Esta demanda no está en contra del comercio de armas, lo que busca un comercio responsable en donde si en verdad las empresas demandadas se rigieran por la ley, tendrían prácticas comerciales más estrictas", señaló.
A través de un comunicado, la dependencia federal aseguró que probará en la Corte de Estados Unidos que las empresas demandadas, por el gobierno mexicano, incurren en prácticas ilícitas y negligentes.
Incluso, recordó que casi todas las armas recuperadas en las escenas del crimen del país -entre 70% y 90% de ellas- fueron traficadas desde USA.
"Los demandados producen más de 68% de esas armas traficadas de origen estadounidense, lo que significa que anualmente venden más de 340 mil armas, las cuales fluyen de sus plantas en Massachusetts y otros estados de EUA hacia criminales al sur de la frontera", sostuvo el documento.