"Durante ese encuentro, Eisenman secuestró a la víctima, lo ató y lo colocó en el maletero de un vehículo. Posteriormente, Eisenman agredió a la víctima golpeándolo en la cabeza con un bloque de cemento y luego lo apuñaló repetidamente, provocando su muerte", relató la policía.
"Después del homicidio, Eisenman condujo el vehículo a un área remota en el condado de North Spokane y abandonó el automóvil con el cuerpo todavía adentro", añadieron las autoridades.
Tras la realización del trabajo forense en el automóvil, un Honda Accord verde de 1991, se registró que este aparentemente pertenecía a la pareja de Eisenman, Brenda Kross. Inmediatamente la Policía se dirigió al domicilio, donde fue el propio Eisenman quien le abrió la puerta a los agentes policiales y sostuvo que el automóvil había sido robado en 2020.
Sin embargo, la policía siguió investigando y el hombre quedó detenido. Fue en el interrogatorio de la Policía de Washington, donde el padre de la chica confesó el crimen y aceptó que él mismo había matado al joven en un ataque de ira al descubrir que había raptado y vendido a su hija a una red de tráfico sexual.
Antes de su detención, el padre de la adolescente no tenía antecedentes penales violentos recientes.
La hijastra de Eisenmann lanzó una campaña de recaudación de fondos para cubrir los gastos legales de su padrastro.
"Este padre hizo lo impensable para algunos de nosotros, para salvar a su pequeña de una vida indescriptible que le causa cicatrices a largo plazo y años de daño emocional", dijo Ashleye Kross en la página GiveSendGo, en la que hasta el mediodía de este jueves había recaudado 35 mil 69 dólares, de 100 mil que solicita.
Eisenman, continuó Ashleye, "no pertenece a la cárcel, antes de esto no tuvo delitos violentos. Muchos lo llaman héroe y yo estoy de acuerdo. Me gustaría hacer todo lo posible como comunidad para ayudarlo a ser un hombre libre y tener su día en la corte para defender su honor y el honor de su hija".