El error, aparentemente no intencionado, llegó a los oídos de los contrarios más fervientes del presidente demócrata y no tardaron en catalogarlo como un ejemplo de manipulación por parte de una cadena de televisión tradicional, lo que para ellos es sinónimo de fake news.
Un ejército de internautas de derechas difundió el vídeo y, sin que la esfera pública entendiera muy bien a qué se refería, la frase "Vamos, Brandon" se transformó en una expresión clave en el mundo político.
Brandon Brown post race interview - Talladega Xfinity series 2021
El congresista republicano de Florida Bill Posey acabó un discurso en el Congreso mencionándola; el de Carolina del Sur, Jeff Duncan, lució una mascarilla con el lema en el Capitolio; el gobernador de Texas, Greg Abbott, la publicó en Twitter; y el senador Ted Cruz se fotografió junto a una pancarta con el insulto secreto en un partido de béisbol de la Liga Mundial. En un podcast, Cruz calificó el fenómeno como "una de las cosas más divertidas" que ha visto.
Popularidad en baja
A un año de la elección de mitad de mandato (a celebrarse el 8 de noviembre de 2022), en la que se renovará un Congreso en el que los demócratas cuentan ahora con una exigua mayoría, los republicanos muestran síntomas de recuperación.
El expresidente Donald Trump sigue metido de lleno en la política y coquetea con volver a presentarse a las presidenciales que se celebrarán a finales de 2024.
Falta mucho para eso y los expertos coinciden en que las tendencias pueden revertirse, pero la realidad hoy día es que Biden pierde fuerza. Los sondeos venían alertando en los últimos meses de un descenso en la popularidad del jefe de Estado, que a inicios de noviembre alcanzó un nivel de desaprobación del 51%.
El triunfo contra pronóstico del republicano Glenn Youngkin en Virginia, un estado en el que Biden se impuso claramente en las presidenciales de hace un año, y el desgaste del demócrata Murphy en Nueva Jersey confirmaron la tendencia.
Biden está sufriendo las consecuencias de las divisiones internas de su propio partido y paga el precio de la falta de acuerdo de los demócratas en el Congreso para aprobar sus propuestas estrellas: varios paquetes de gasto en servicios sociales, lucha contra el cambio climático e infraestructuras valorados en billones de dólares.
A esto se suma el recuerdo de la caótica retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán en agosto. Las encuestas mostraron que la opinión pública suspendió la gestión que el gobierno de Biden hizo de la retirada.
Es habitual, además, que el partido que en ese momento tiene la presidencia sufra por la menor participación que suele producirse en las elecciones en las que no se decide quién será el presidente.