Antes de que los diputados expresaran su decisión, Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, intentó evitar la caída del primer decreto ofreciendo su convalidación y una posterior tramitación como proyecto de ley para incorporar correcciones, mientras Sánchez intervino para reclamar apoyos y advertir que el daño de rechazar las medidas sería “inmenso”. Junts mantuvo su negativa pese a esas gestiones y defendió que los textos no resolvían los problemas que pretendían abordar, una posición que convirtió sus siete escaños en decisivos para frustrar el acuerdo sobre el paquete principal.
La votación por llamamiento hizo visible esa ruptura, con cada diputado pronunciando su posición desde el escaño mientras, fuera del edificio, los participantes de la marcha desde Sol reclamaban la aprobación de las normas. La caída de ambos decretos deja ahora a la movilización ante la necesidad de definir cómo continuar su presión y al Gobierno frente a una derrota que agrava la fragilidad de sus apoyos parlamentarios, aunque el resultado por sí solo no determina ni el levantamiento de la acampada ni una convocatoria electoral.
Una asamblea decidirá el futuro de Sol tras el rechazo del Congreso
El levantamiento previsto para el sábado vuelve a quedar bajo discusión después de la derrota parlamentaria, porque el futuro de la acampada se decidirá esta tarde en una asamblea, según informó RTVE tras la votación. Algunos manifestantes ya regresaron desde el Congreso a la plaza entre muestras de indignación y gritos de “huelga general ya”, llevando al campamento una discusión que ahora deberá traducirse en decisiones sobre su permanencia y las próximas acciones.
La posibilidad de recoger las carpas había aparecido vinculada a un cambio de estrategia del Sindicato de Inquilinas de Madrid, que planteó trasladar la organización a los barrios y edificios donde se producen las subidas de alquiler y las expulsiones. Según AS, el comunicado difundido entre los participantes proponía convertir la energía reunida en Sol en una estructura permanente, por lo que dejar la plaza formaba parte de un plan para extender la protesta. Ese planteamiento convive ahora con la asamblea anunciada después del rechazo, cuyo resultado permitirá conocer cómo se concreta la siguiente etapa.
Mientras se resuelve esa cuestión, la manifestación del sábado 3 de octubre está convocada para las 12:00, con cuatro columnas que partirán desde la glorieta de Emilio Castelar, Atocha, el Hospital de La Princesa y Plaza de España para confluir en Cibeles. La convocatoria se presenta como un paso hacia una huelga general por la vivienda, todavía sin una fecha anunciada, y ofrece una vía para mantener la presión más allá de las tiendas. La decisión sobre Sol deberá encajar, por tanto, con una movilización que ya tiene su próxima cita en las calles y con el debate sobre cómo sostener el reclamo después del revés en el Congreso.
--------------------
Más noticias en Urgente24:
Alerta del SMN por tormenta y otros fenómenos en las próximas 48 horas
Nuevo golpe a la industria metalúrgica: Otro cierre que profundiza la incertidumbre
PASO sí, PASO no: Javier Milei en apuros para cumplir con la Cámara Nacional Electoral
Teléfono para Juan Grabois y otros: ¿Mensaje del día después?