Una semana atrás, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, acusó a la OTAN de estar involucrada en una guerra subsidiaria en Ucrania al proveer armas a Kiev, al tiempo que los ministros de Defensa de los países que integran la Alianza Atlántica estaban reunidos en Alemania para coordinar más apoyo a Kiev.
Lavrov dijo a medios rusos, en ese entonces: "La OTAN, en esencia, está involucrada en una guerra contra Rusia a través de un representante y está armando a ese representante", en referencia a Ucrania. "Guerra significa guerra", añadió.
El primer ministro británico, Boris Johnson, rechazó en ese entonces las declaraciones de Lavrov. "Es muy importante que no aceptemos la manera en que los rusos están intentando enmarcar lo que está pasando en Ucrania", dijo Johnson en diálogo con Talk TV. "Están intentando enmarcarlo como un conflicto entre Rusia y Occidente, o Rusia y la OTAN. Eso no es lo que está sucediendo", apuntó.