Procesada por llevar a cabo un "golpe de Estado" y acusada de delitos de sedición y terrorismo, Añez fue detenida en la cárcel de mujeres de Miraflores el pasado 12/3.
En la carta, denuncia abusos, persecución política, niega haber cometido delito de terrorismo y habla de un montaje en su contra. "Hoy la dictadura me imputa por delitos que no he cometido. Jamás fui terrorista. Asumí la presidencia por sucesión constitucional para pacificar Bolivia. No hubo golpe, hubo fraude", escribe la exmandataria.
Y agrega: "Se llevaron mi libertad, ahora atentan contra mi salud". El viernes (19/3) un nuez ordenó que se traslade a Añez a una clínica debido al deterioro de su cuadro clínico por la hipertensión que padece. Sin embargo, la medida fue revertida por el mismo juez horas más tardes y, en su lugar, la expresidenta fue trasladada de cárcel el sábado (20/3) a la madrugada. La hija de la exmandataria, Carolina Ribera Añez, habló sobre la salud de su madre.
Añez también responsabiliza al "actual presidente boliviano Luis Arce, al ministro de gobierno, Eduardo Castillo, al comandante de la Policía Jhonny Aguilera, al ministro de Justicia, Iván Lima y a las autoridades del régimen penitenciario" si algo "mayor" sucede con su salud.
La carta finaliza: "No van a doblegar mi espíritu, ni van a cambiar la verdadera historia", y la firma de Añez.