En cuanto a la decisión de Aráoz, si bien nadie la esperaba, teniendo en cuenta la situación límite en la que se encuentra el país, ella la había asegurado tiempo atrás al diario El Comercio, que nunca tomaría el cargo de Presidenta en caso de que removieran al mandatario. “Continuar en el gobierno si vacan al Presidente sería volverme títere de un modelo de gestión que a mí no me gustaría. Porque, después de la vacancia, olvídate de la Fiscalía, del Tribunal Constitucional, de la libertad de prensa y de todas las demás cosas”, había expresado hace más de 1 año.
Claro que después de los anuncios todas las miradas giraron a Pedro Olaechea, el jefe del Poder Legislativo, quien por orden de la Constitución debería tomar el poder, sin embargo el mismo también rechazó la toma de poder, aunque su excusa fue no tener el apoyo de las Fuerzas Armadas, lo que por un lado es clave y cierto, pero por el otro es una excusa un tanto débil ya que es su obligación constitucional y solamente sería hasta que se lleven a cabo las elecciones. “Es iluso pensar que quien no tiene el apoyo de las Fuerzas Armadas puede gobernar, pero lo que nosotros pretendemos como Congreso de la República es regresar al equilibrio de poderes que nunca se debió romper”, dijo Olaechea en una entrevista con CNN en Español.
“Mercedes Araoz ha renunciado, pero el Congreso tiene hoy congresistas que han jurado para cinco años de manera irrevocable. Hay una serie de contradicciones que hoy día se están dando y se están tomando atribuciones y causas que no están siendo justificadas”, continuó para luego explicar que si el sistema político del país continuaba en este estado "hay una posibilidad de entrar en una ruptura constitucional que todos queremos evitar".
En tanto, estos no son los únicos problemas que enfrenta Perú y sobre los que está puesto el foco en estos momentos, ya que Jorge Barata, el ejecutivo de Odebrecht, la empresa protagonista del mayor escándalo de corrupción de América Latina, y sin duda de Perú, declarará frente a los fiscales peruanos y según informan desde los medios locales, dará nombres de casi 70 receptores de coimas del caso Odebrecht.
Recordemos que si bien el caso afectó a más de 12 países de la región latinoamericana, en Perú, todos los ex presidentes de los últimos 30 años, incluido el dictador Alberto Fujimori, están involucrados en el lavado de activos de la empresa de construcción brasileña. Entre ellos están:
> Alan García (1990-1985 y 2006-2011) que decidió quitarse la vida en abril,
>Alejandro Toledo (2001-2006), un detenido en prisión preventiva,
>Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) y
> 2 detenidos, Keiko Fujimori (hija del ex presidente Alberto Fujimori) y Ollanta Humala (2011-2016).
La empresa había creado un departamento de sobornos llamado "Caja B" a finales de 2010 para que los distintos funcionarios impulsen contractos de la empresa alrededor del mundo. Hoy casi 70 nombres, en realidad pseudónimos, de los que existían dentro de esa caja serán revelados por Jorge Barata que está siendo interrogado por el equipo especial de Lava Jato en la ciudad de Curitiba (Brasil). Por ejemplo, Alan García era conocido como “Caballo”.
Pero esto no es lo más alarmante, sino que el interrogatorio de Barata fue pensado para llevarse adelante cuando todavía existía un Congreso, y donde todos sus miembros gozaban de inmunidad parlamentaria, pero ahora sin Parlamento no hay privilegios. En consecuencia, existe una gran incertidumbre por quien será descubierto en las declaraciones del ex líder de Odebrecht.