Además de la reducción del AEC, el presidente uruguayo Lacalle Pou había propuesto iniciar negociaciones con otros países sin el aval del bloque. Cuando un miembro del Mercosur celebra un tratado, ya sea bilateral o multilateral, es necesario para su entrada en vigor que tanto Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay lo ratifiquen.
La propuesta uruguaya facilitaría celebrar tratados con otros Estados y a las economías pequeñas del bloque (Uruguay y Paraguay) le traería grandes beneficios.
"Argentina sostiene propuestas consistentes con el tratado que nos rige, una política comercial común (...) Las negociaciones deben iniciarse y concluirse de manera conjunta, las propuestas se basan en el consenso", dijo Fernández. Además, pidió "estudios de impacto antes de iniciar nuevas negociaciones con otros países ante los desafíos que representan".
"El camino es cumplir con el tratado de Asunción, negociar juntos y respetar el consenso a la hora de la toma de decisión. Es importante honrar los tratados fundacionales. El consenso es el camino más racional para preservar nuestros intereses comunes." "El camino es cumplir con el tratado de Asunción, negociar juntos y respetar el consenso a la hora de la toma de decisión. Es importante honrar los tratados fundacionales. El consenso es el camino más racional para preservar nuestros intereses comunes."
Y agregó: "Nos están mirando nuestros pueblos, en un momento histórico en el que las divisiones solo pueden generar polarización y fisuras (...) Unidos, podemos consolidar un Mercosur creativo, que avanza de la mano de sus pueblos y no se corta solo imponiendo visiones unilaterales".
Sin embargo, con el argumento del "consenso" y "unidad" lo único que se logra es cerrarse al mundo y a una economía tan golpeada como la argentina, debido a la pandemia por coronavirus, le traería enormes beneficios todo lo contrario.
Fernández continuó su discurso de 20 minutos citando al Papa Francisco: "Tenemos que ser artesanos de la concordia, sembrar el bien, ser profetas de la esperanza. Nadie se salva solo, un Mercosur de corazón solidario es la nave insignia de su estrategia de integración".
"Unidad en la diversidad significa más diálogo y más solidaridad. Son los cimientos que nuestros pueblos sientan que son parte de este proyecto. Un Mercosur productivista, que de trabajo, que genere industria y tenga cohesión social. Es a través de más integración, y no menos integración, que estaremos en mejores condiciones de negociar y producir. No hay Mercosur sin pueblos, y sin oídos atentos al drama de la pobreza, la desocupación, la falta de oportunidades laborales", sostuvo el expresidente pro témpore del bloque.
Al momento de su discurso, el presidente brasilero Bolsonaro, quien pasará a ocupar el cargo de la presidencia pro témpore, fue contundente: "Brasil tiene apuro".
"No podemos dejar que el Mercosur sea sinónimo de ineficiencias, desperdicio de oportunidades y restricciones comerciales. Debimos haber avanzado en estas cuestiones durante los últimos seis meses", arremetió.
"Estamos en contra de persistir en visiones arcaicas y defensivas. Pedimos la eliminación de trabas, para productos más baratos. El Mercosur debe ser instrumento efectivo de la promoción de la libertad y la prosperidad para nuestros pueblos", sostuvo Bolsonaro posicionándose claramente en la vereda de enfrente a Fernández.
Por otro lado, se espera que, durante la cumbre, también hagan uso de la palabra los mandatarios de los Estados asociados, el chileno Sebastián Piñera; el ecuatoriano Guillermo Lasso; y el titular de la República Cooperativa de Guyana, Irfaan Ali. El estado Plurinacional de Bolivia estará representado por el vicepresidente David Choquehuanca y por Colombia por la directora de Mecanismo de Concertación e Integración, Adela Maestre.