En una trasmisión en vivo por Facebook, fue posible apreciar cómo los residentes marchaban por varias calles céntricas del municipio y gritaban
- "No tenemos miedo",
- "Queremos libertad",
- "Somos más",
- "Abajo la dictadura".
También aparecieron varios agente de la Seguridad del Estado que miran la protesta mientras los manifestantes -muchas mujeres, jóvenes y niños- los increpan: "Están asustados".
La transmisión duró un poco más de 50 minutos, hasta que se interrumpió repentinamente.
Desde La Habana, la Redacción de la web 14ymedio llamó a San Antonio de los Baños y corroboró que el servicio de conexión a internet estaba interrumpido.
Luego de conocerse la protesta de San Antonio, las calles cubanas hirvieron. Ocurrieron concentraciones en provincias tales como Artemisa, Matanzas, Camagüey, Santiago de Cuba, Cienfuegos y La Habana, al grito de "abajo la dictadura".
El gatillo de la crisis
El 17/12/2020, ante la Asamblea Nacional, Díaz-Canel dijo que Cuba había logrado "controlar la pandemia" en base a "voluntad política, solidaridad y justicia social. Más socialismo”.
Díaz-Canel dijo: “para ilustrarlo con la rotundidad de las cifras el país acumula 1.294.052 muestras realizadas con 9.771 casos positivos de los cuales lamentablemente han fallecido 137 personas”.
Eran los datos de 281 días, desde que la pandemia había llegado a Cuba el 11/03/2020 y hasta el 17/12/2020.
Sin embargo, en los 203 días siguientes, desde el 18/12/2020 hasta el 08/07/2021, se contagiaron 208.605 personas -un promedio diario de 1.027 contagiados-, y fallecieron 1.294, equivalente a 6 muertos por día.
En Cuba, con 11.333.483 habitantes, en los primeros 7 días de julio se produjeron 24.451 casos de COVID-19.
La crisis sanitaria en Cuba tiene raíz política. Díaz-Canel y los líderes del Partido Comunista Cubano decidieron experimentar una vacuna propia en vez de contratar alguna ya probada, y esa decisión ha provocado la muerte de gente que podría estar con vida.
El resto va por añadidura.