Arturo Herrera, quien fungía hasta ahora como el ‘N°2 al mando’ de Hacienda, fue vicepresidente para América Latina del Banco Mundial, está finalizando un doctorado en Economía por la New York University, en USA, y una maestría en Economía por el Colegio de México.
La renuncia de Urzúa fue un duro golpe a la actual Administración: el exsecretario justificó su decisión en supuestos errores que involucran al Presidente aunque no los precisó.
Herrera, cercano a Urzúa desde sus tiempos de alumno de maestría en el colegio de México, se presentó ante los medios en una rueda de prensa para aclarar que durante su periodo en la secretaría no ha tenido ninguna cortapisa en la formación de mi equipo.
Herrera al respecto aclaró: “La parte que a mi me tocó, que no era una parte menor, era la subsecretaría del ramo donde se veían los aspectos macroeconómicos, financieros y fiscales (…) no tuve cortapisas en la formación de un equipo que tuviera esas características. Desconozco los detalles de cuáles eran los casos específicos a los que se refería el entonces secretario (sobre la imposición de funcionarios sin conocimiento de la Hacienda Pública), pero esa no fue mi experiencia como subsecretario, y es el tipo de equipo con el que yo espero seguir trabajando”.
La historia
Carlos Urzúa y Andrés Manuel López Obrador habían sido amigos y colaboradores durante 23 años:se conocieron en 1996, presentados por el jurista Samuel del Villar. El matemático Urzúa era catedrático de El Colegio de México, y López Obrador era presidente del PRD (Partido de la Revolución Democrática).
AMLO le pidió a Urzúa mejorar el programa económico del partido, “y desde entonces me tiene mucha confianza”, dijo Urzúa en noviembre de 2018, días antes de tomar posesión como secretario de Hacienda, en una entrevista con la revista Tec Review.
En 2000, cuando López Obrador asumió la jefatura de gobierno del Distrito Federal lo nombró secretario de Finanzas, cargo que ocupó hasta que asumió como director fundador de la Escuela de Graduados en Administración Pública del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México.
A decir de Urzúa, durante su trabajo en la Ciudad de México “al gobierno de López Obrador le fue muy bien. Hubo mucho ahorro”.
Por ese buen desempeño y la gran confianza que se tenían, López Obrador lo designó titular de Hacienda, una de las carteras más importantes de su gobierno.
Incluso, antes de ganar la elección Urzúa ya estaba elegido. En abril de 2018, 3 meses antes de los comicios, presentó el plan económico de la coalición 'Juntos Haremos Historia', cuando AMLO precisaba que los inversionistas supieran que todo estaría bien de ganar los comicios.
López Obrador salió al paso de la renuncia, que le aceptó a Urzúa: “Lo respeto. No está conforme con las decisiones que estamos tomando y nosotros tenemos el compromiso de cambiar la política económica que se venía imponiendo desde hace 36 años”.
Y también le envió un mensaje crítico a Urzúa: “Como es un cambio, una transformación, a veces no se entiende que no podemos seguir con las mismas estrategias. No se puede poner vino nuevo en botellas viejas. Es cambio, transformación, no simulación, no es más de lo mismo”.
Pero la renuncia de Urzúa provocó reacciones. Por ejemplo, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que llamó a mantener la estabilidad de las variables macroeconómicas de México para permitir el crecimiento de la economía.
“En el sector empresarial consideramos que las decisiones de política pública deben tomarse siempre con rigor técnico y económico. Por ello, es importante que se atiendan y solucionen los problemas internos a que hace referencia la carta de Carlos Urzúa”, expresaron los empresarios en un comunicado.
El balance
En los 7 meses del Gobierno de López Obrador, Urzúa encaró las diferentes crisis a las que se enfrentó la nueva Administración.
Primero, ante la cancelación del aeropuerto de Ciudad de México negoció el pago a los bonistas del proyecto para evitar que la incertidumbre dañara la estabilidad económica del país.
Después, maniobró en la revisión de las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex) para garantizar la refinanciación de la deuda de la petrolera más endeudada del mundo.
A pesar de las polémicas decisiones de AMLO en el manejo de los recursos, Urzúa buscó equilibrar las demandas de austeridad con la realidad económica de México.
Herrera, por su parte, ha sido el encargado de la subsecretaría de Ingresos y se involucró en el diseño de los primeros Presupuestos de la Administración. Y en los últimos meses él ha tenido algunos choques con López Obrador respecto al financiamiento de sus proyectos.
El subsecretario afirmó ante la prensa que la refinería de Dos Bocas (Tabasco) no era viable económicamente, después sugirió que la única forma de recaudar más recursos sería a través del cobro de la tenencia y el predial desde la Federación. En ambos casos, AMLO desmintió las propuestas de su ahora jefe de la economía.
Preguntado por estas polémicas, Herrera mencionó el tema en su presentación: “la inversión de Dos Bocas es relativamente menor en relación con la destinada a producción y exploración”; en cuanto a Pemex, la petrolera estatal “es central para la economía y finanzas públicas y la seguiremos apoyando como hemos hecho hasta ahora”.
Urzúa se marchó luego del director del Instituto Mexicano el Seguro Social (IMSS), Germán Martínez, quien en su carta de dimisión también mencionó irregularidades en la administración de los recursos; y la secretaria de Medio Ambiente, Josefa González Blanco.