Tras conocerse la noticia, Bolsonaro disparó:
"Brasil está en el límite, estoy esperando al pueblo, el hambre, la miseria, el desempleo están allí, yo siempre ando por la calle, estuve el fin de semana en varias comunidades (humildes) de Brasilia, las personas me dejaron entrar a sus casas, me mostraron las heladeras (vacías)", sostuvo.
"¿A dónde vamos a llegar?, parece que hay un barril de pólvora. (...) La gente me pide que tome medidas, pero estoy esperando que el pueblo me dé algún tipo de señal en ese sentido", dijo a seguidores en la puerta de la residencia oficial, el Palacio de la Alvorada.
En Facebook, el presidente brasileño había comparado las restricciones contra el coronavirus que aplican gobernadores o alcaldes brasileños con el comunismo y dictaduras:
"Hoy te estás dando cuenta de lo que es el comunismo y quiénes son los prototipos de dictadores, los que decretan la prohibición de cultos, toque de queda, expropiación de inmuebles, restricciones a los desplazamientos...", ha aseverado el presidente en una publicación en su perfil de Facebook.
Bolsonaro disparó también contra el Supremo Tribunal Federal, al que acusó de "interferencia", debido a que uno de sus jueces aceptó una cautelar para que se investiguen las presuntas omisiones del Gobierno en la pandemia:
"No sé para qué una comisión si yo no desvié ni un real, cero. Para qué investigar omisiones mías si envíe el dinero que los estados me pidieron. Decían que iban a achatar la curva y eso no fue la solución que nos dijeron", afirmó.
Este jueves, la furia del presidente brasileño cruzó fronteras: apuntó contra el presidente argentino, Alberto Fernández, con un mensaje cargado de ironía, luego de que Fernández anunciara en la noche del miércoles 14/4 nuevas medidas restrictivas para frenar la propagación del coronavirus:
“Ejército argentino en las rutas para mantener el pueblo en casa, toque de queda entre las 20 y las 8 h. Buen día a todos”, escribió Bolsonaro, en alusión a las medidas argentinas.
La descripción incluye incorrecciones, explica el diario La Nación: el Ejército no fue enviado a las rutas, como proclama el presidente brasileño, sino las fuerzas federales de seguridad. Los militares, según anunció Fernández, colaborarán en la asistencia sanitaria. Y el cierre de actividades será de 20 a 6 (y no hasta las 8).
Fernández salió al cruce de su homólogo brasileño en entrevista con Radio 10:
“Es impactante que diga una cosa así. Habría que explicarle un poco a Bolsonaro cómo funciona la Constitución: en Argentina no hay toque de queda; en Argentina las Fuerzas Armadas no hacen seguridad interior. Yo tengo una gran valoración de nuestro Ejército, nuestra Armada y nuestra Fuerza Aérea, que han colaborado de un modo magnífico en la pandemia; ahora les he pedido que me ayuden a montar postas sanitarias para que podamos aumentar los testeos y atender alguna situación que sea necesario atender."
“El Ejército tiene médicos y enfermeros muy capacitados y eso es lo que les he pedido. Yo no he declarado el estado de sitio ni lo pienso hacer. Las Fuerzas Armadas no están para hacer seguridad interior, sino para dar apoyo a la gente en situaciones de catástrofe”.
Anoche, durante su discurso, Fernández dijo que "la Policía Federal, la Gendarmería nacional, la Prefectura nacional y la Policía aeroportuaria quedan afectadas al control de las medidas sanitarias que acabo de disponer. A su vez, le he pedido a las Fuerzas Armadas que colaboren en la atención sanitaria de nuestra gente. Personal de las Fuerzas Armadas, oficiales y suboficiales del Ejército, se ubicarán en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires ayudando a prestar asistencia sanitaria en el control de test, con el alcohol y con el cuidado que el momento sanitario necesita."