Incluso The Economist encuentra apoyo en encuestas de Datafolha, un medio anti Jair Bolsonaro, que explica que desde que comenzó en abril, el índice de aprobación del presidente de Brasil ha caído del 33% al 22%. También menciona como el racionamiento de energía, erosionaría aún más su popularidad.
The Economist cierra su editorial afirmando que en 2022 “Jair Bolsonaro podría estar luchando contra las elecciones y la cárcel.”
Como menciona The Wall Street Journal, otro medio internacional que analizó el informe de la CPI, la investigación también ha polarizado a Brasil. Los partidarios del presidente ven a Bolsonaro como una víctima de una caza de brujas por parte de la izquierda política. Mientras tanto, sus críticos lo responsabilizan de la muerte de las más de 600.000 personas que han muerto a causa del Covid-19 en Brasil, la segunda cifra de muertos más alta del mundo después de USA.
La votación del documento en la comisión debería tener lugar el día 26/10.