Hungría dice que Europa puso fecha para una guerra directa con Rusia: "2030"
"Nubes oscuras se ciernen sobre Europa", advierte el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, quien asegura que la UE ya fijó una fecha para entrar en guerra con Rusia.
10 de diciembre de 2025 - 10:02
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, miembro de la Unión Europea (UE) y socio comercial de Vladimir Putin, aseguró que Europa se prepara para entrar en guerra directa con Rusia y, de hecho, dijo que el bloque ya fijó la fecha para 2030.
“Nubes oscuras se ciernen sobre Europa. Bruselas se prepara para la guerra con Rusia, y ya hay una fecha prevista para el inicio de las hostilidades: 2030”, escribió Orbán este lunes a través de sus redes sociales.
De acuerdo con sus palabras, “el objetivo declarado del programa de rearme iniciado por Bruselas” consiste en prepararse para el conflicto armado. Orbán advirtió que en 2030 vence el plazo para el proceso de la adhesión acelerada de Ucrania a la Unión Europea (UE).
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Viktor Orbán, el primer ministro húngaro, junto a Volodymyr Zelensky, el presidente ucraniano.
Viktor Orbán contundente: Guerra directa entre Europa y Rusia ya tiene fecha
Según las declaraciones de Viktor Orbán, el premier húngaro, el tratado del bloque comunitario europeo “establece que ‘en caso de ataque armado contra el territorio de uno de los Estados miembros, los demás Estados miembros estarán obligados a prestar toda la ayuda a su alcance a dicho Estado'”.
Por lo tanto, la adhesión a la UE de una Ucrania en guerra provocaría una guerra inmediata Por lo tanto, la adhesión a la UE de una Ucrania en guerra provocaría una guerra inmediata
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Viktor Orbán en el Parlamento.
Orbán continuó: “Las elecciones parlamentarias que se celebrarán en Hungría en el 2026 podrían ser las últimas en las que realmente podamos decidir sobre la cuestión de la guerra y la paz”.
“Si tomamos una mala decisión en el 2026, en las próximas elecciones, en el 2030, ya será demasiado tarde para corregirla. No es un juego. ¡Quien quiera la paz, que se una a nosotros!”, sentenció.
Las declaraciones de Orbán se enmarcan en el actual contexto de tensiones en el que el presidente estadounidense Donald Trump intenta negociar el plan de paz estadounidense para poner fin al conflicto ruso-ucraniano, pero este se encuentra con reticencias de parte de Kiev y Europa debido a que la iniciativa estipula la cesión territorial a Rusia de ciertas zonas, obliga al ejército ucraniano a reducirse a la mitad y prohíbe a Ucrania su adhesión al bloque europeo.
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Zelensky dialogando con miembros de la Comisión Europea.
En medio de estas negociaciones para un alto al fuego, Bruselas se apresura a darle un destino a los 210.000 millones de euros en activos rusos congelados.
La Comisión Europea elaboró un plan que propone enviar a Ucrania todo el dinero de los activos rusos congelados. En ese sentido, Bruselas plantea que Kiev extorsione directamente a Rusia, es decir, retenga el dinero de los activos rusos y ofrezca devolverlo a Rusia si esta pone fin a la guerra y acepta recompensar los daños en infraestructura. Si no lo acepta, ese dinero se destinará al frente de guerra ucraniano y a la reconstrucción del país.
Los 125.000 millones de euros en activos rusos se encuentran custodiados en la empresa Euroclear, con sede en Bélgica; pero también se encuentra inmovilizado en países como Francia, Alemania o Chipre.
Mientras tanto, Washington presiona a Kiev con aceptar el plan de paz prorruso si no quiere ser desfinanciado y quedarse sin las garantías de seguridad de Estados Unidos en la posguerra.
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Al Kremlin ya se le han confiscado activos valorados en 3,9 billones de rublos, unos 45.000 millones de euros. También hay aviones en leasing que no se han devuelto.
Sin embargo, Bélgica, donde se halla la mayor parte del dinero -unos 185.000 millones según fuentes comunitarias- teme a futuros reclamos legales de parte de Rusia, que la obliguen a devolver sumas que pondrían en riesgo sus cuentas públicas, pero también, a su seguridad nacional. El primer ministro Bart De Wever advirtió en el Parlamento: “Bélgica nunca aceptará asumir a solas los riesgos de una operación así”.
“Todos los riesgos financieros derivados de esta medida deben compartirse colectivamente. ‘Colectivamente’ significa que cada Estado miembro asumiría una parte igual del riesgo en función de su capacidad económica. Primero debemos acordar este principio políticamente y luego aplicarlo mediante disposiciones jurídicamente vinculantes. Sería inaceptable que un solo país soportara una carga desproporcionada”, dijo De Wever.
En tanto, Rusia aseveró que sería "motivo de guerra" que la UE entregue sus activos a Ucrania. Al respecto, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, advirtió que Moscú “prepara un paquete de medidas de represalia en caso de que se produzca el robo e incautación de los activos rusos”.
Añadió que “cualquier acción ilegal que involucre nuestras reservas y activos estatales no quedará sin respuesta”.También, Dmitri Medvédev, el expresidente de Rusia y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, calificó el gesto como “un casus belli”.
“La devolución de estos fondos podría producirse no a través de procedimientos legales, sino mediante reparaciones reales pagadas en especie por los enemigos de Rusia derrotados”, aseguró Medvédev.