"El uso de la fuerza aérea por parte de Israel para atacar pueblos libaneses es el primer ataque de este tipo desde 2006", dijo Aoun. "Esto indica la presencia de intenciones agresivas y proclives a una escalada, en medio de amenazas constantes contra el Líbano y su soberanía".
"Lo que sucedió es una violación peligrosa y flagrante contra la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad y una amenaza directa a la estabilidad y la seguridad en el sur", prosiguió Aoun, en referencia a la resolución de las Naciones Unidas que terminó con la guerra entre Israel y Hezbolá, grupo con base en el Líbano, en 2006.
El Líbano, mientras tanto, atraviesa su peor crisis económica en décadas.
"No queremos escalada pero estamos listos"
"No queremos una escalada hacia una verdadera guerra, pero estamos listos para ello y no permitiremos que continúen estos actos terroristas", declaró a los periodistas Amnon Shefler, portavoz del ejército israelí.
En la misma dirección apuntó Ran Kohav, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, quien remarcó que Hezbolá disparó a propósito a áreas abiertas y no pobladas:
Si Hezbolá hubiese querido llevar a cabo una respuesta significativa, tiene la habilidad para hacerlo. Si Hezbolá hubiese querido llevar a cabo una respuesta significativa, tiene la habilidad para hacerlo.
"No tenemos interés en una escalada pero continuaremos trabajando para asegurarnos que la frontera norte no se convierta en una línea de confrontación", dijo Kohav. "Ninguna parte quiere la guerra, pero por otro lado, no aceptaremos que esto continúe; que cada 2 o 3 semanas haya disparos hacia el norte".
Según Kohav, las Fuerzas Armadas del Líbano atraparon al lanzador de cohetes y a los combatientes de Hezbolá que llevaron a cabo el ataque. Videos que circularon por redes sociales mostraban presuntamente a al menos 2 operativos de Hezbolá siendo forzados a subir a un auto por aldeanos drusos en la ciudad de Shwayya luego de que fueron interceptados.