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¿Y qué quiere Xi: otro mandato de Trump o una Casa Blanca demócrata?

Joe Biden fue oficialmente elegido como candidato por el Partido Demócrata para enfrentarse a Donald Trump en los comicios de noviembre 2020. Sin embargo todavía falta un gran camino por recorrer teniendo en cuenta que lo que haría la diferencia es la capacidad de atraer personas a las urnas, y para los demócratas el grupo clave son los latinos. Aunque en su primer discurso como candidato Biden puso el foco en la política exterior. Es así que la principal pregunta es: ¿qué le conviene a Xi Jinping en China, otro período Trump o la llegada de Biden?

La respuesta a esta pregunta es: depende quién lo mire porque por un lado, el sector privado chino y norteamericano fue muy maltratado por la guerra comercial, las restricciones y sanciones de Donald Trump y las carreras tecnológicas. Sin embargo durante los últimos años el nombre de Xi Jinping y las políticas chinas fueron analizadas en todo el mundo teniendo en cuenta que cuando estalló la guerra comercial muchos hablaban de una "vuelta de la Guerra Fría". Esto en consecuencia puso a Beijing en el punto de foco, uno de los objetivos de la administración de Xi. 

Estados Unidos está en plena campaña política que cada vez se hace más cruda y sucia, de cara a las elecciones de noviembre 2020. Si bien todas las encuestas señalan a Joe Biden, el recientemente electo candidato demócrata, como ganador frente a Donald Trump en casi todos los estados. Todavía nada está dicho. Esto teniendo en cuenta que la principal preocupación del partido busca atraer más votantes a los comicios para hacer la diferencia con los republicanos.

Recordemos que en Estados Unidos las elecciones son indirectas y no gana el candidato con mayor cantidad de voto popular sino que el que acumule mayor cantidad de representantes. Es así que los estados que suelen definir la elección son: Florida, Ohio, North Carolina, y Michigan, que son los que concentran mayor cantidad de población. Este año el foco está puesto en atraer a la comunidad latina. 

Sin embargo el primer discurso de Joe Biden estuvo dirigido a su accionar en política exterior. Lo que remite directamente a China, Medio Oriente y Rusia. Si bien desde el primer momento de campaña los demócratas hablan de que Estados Unidos debería adoptar una línea dura contra el fortalecimiento de China, lo que proponen no es tan dura como la de Trump, quien a la primera política que lo sacaba de su eje aplicaba sanciones. 

Al fin y al cabo no hay que olvidar que detrás de los objetivos de Trump y Xi hay una sola cosa: un sentido de nacionalismo y búsqueda de hegemonía y dominación diplomática e internacional. Si bien la guerra comercial causó mucho daño y comenzó a hundir al mundo en una recesión económica que luego fue profundizada por la pandemia del coronavirus, tanto el gobierno actual de China como el de Trump no podrían ser sin el otro. 

“La idea es, si la persona que es más importante en el sistema estadounidense no se preocupa realmente por Taiwán, Hong Kong, Xinjiang o el Tíbet y será mucho ladrido y no mucho mordisco, entonces tal vez eso signifique para el China es una ventana de oportunidad estratégica para avanzar en esos temas en el segundo mandato", explicó a The Washington Post Paul Haenle, director del Centro Carnegie-Tsinghua en Beijing y ex director de China en el Consejo de Seguridad Nacional.

Aunque claro esto es si se le preguntaría a Xi Jinping y sus objetivos, ya que el sector empresarial no es fanático de Donald Trump. Tanto Huawei como Tik Tok sufrieron las presiones de la Casa Blanca republicana. De esta forma una presidencia de Biden podría acercar a las partes a negociar en lugar de continuar con ataques constantes. Sobre todo teniendo en cuenta que el interés demócrata en China está relacionado con los objetivos económicos, de seguridad y de derechos humanos. 
 

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