En consecuencia el Senado de Estados Unidos presentaron un proyecto de ley bipartidista, algo difícil de ver actualmente en el escenario político norteamericano teniendo en cuenta que no solo se encuentran en plena campaña electoral sino que también el Partido Demócrata está más convencido que nunca en lograr la salida del presidente Trump en las elecciones de noviembre 2020. Es así que los senadores no tuvieron mejor idea que aplicar sanciones a las autoridades y entidades chinas y a los bancos que hacen negocios con ellas.
"Impondríamos sanciones a las personas que son cómplices de la represión ilegal de China en Hong Kong", dijo Chris Van Hollen, senador demócrata por el estado de Maryland. Aunque al mismo tiempo hay que recordar que Hong Kong es uno de los centros financieros más grandes del mundo y donde las grandes empresas norteamericanas invierten mucho dinero.
Si bien tal vez la aplicación de sanciones no es lo más sabio en medio de una pandemia internacional y una recesión económica global, los congresistas se ven comprometidos en este proyecto en defensa de los derechos humanos en Hong Kong. Tengamos en cuenta que también se trata de una cuestión de dominio y poder sobre una ciudad que es capitalista pero está en medio de un entorno comunista y autoritario. Es por eso que Estados Unidos busca tener influencia en el territorio ya que es un factor más de la tensión entre ambas potencias.
Recordemos que tanto la lucha por la introducción del 5G en los territorios, la carrera tecnológica y la influencia en el Mar de China, son parte de lo mismo: la puja entre China y Estados Unidos para establecerse como líder internacional. Si bien cada uno tiene su estrategia, durante las últimas semanas el presidente Trump se presentó más nacionalista que nunca mientras Xi se mostró abierto y globalizado que nunca al comprometerse en la búsqueda internacional de la vacuna contra el COVID-19 y una donación a la ONU.