Mientras tanto, el fundador activista de WikiLeaks, Julian Assange, está acusado en un caso secreto que todavía no concluyo. Actualmente se encuentra en la Embajada de Ecuador en Londres.
Años después de la condena de Chelsea Manning, Wikileaks volvió a la carga y público en 2016 los correos electrónicos del Partido Demócrata, los que, según el partido, fueron robados por hackers rusos. Actualmente son parte de la evidencia en la investigación del fiscal, Robert Muller, sobre las elecciones presidenciales de 2016.
Si bien las bases de la investigación se mantienen en secreto, se sabe que Manning fue cuestionada sobre Wikileaks. "Estos procedimientos secretos tienden a favorecer al gobierno", dijo la ex militar antes de ingresar a la corte luego de culpar a la administración del presidente norteamericano, Donald Trump, de intervenir en investigaciones judiciales.
Por ahora Manning será retenida en prisión hasta que decida declarar. El mayor problema es su actual estado de salud ya que en 2016 la acusada llevó adelante una operación de cambio de género.
"Enviarla a la cárcel sería un acto de tremenda crueldad" , explicó la abogada, Moira Meltzer-Cohen, para luego recalcar el coraje de Manning y pedir por la prisión domiciliaria.
En contrapartida, la fiscal federal, Tracy McCormick, aseguro que la cárcel estadounidense tiene experiencia y los medios necesarios para tratar con presos transexuales.