De acuerdo a lo que explicó The Guardian: "El New Deal de Johnson solo representa el 0.2% del PIB actual del Reino Unido. Mientras que el del norteamericano representaba aproximadamente el 40% del ingreso nacional de los Estados Unidos en 1929". Sin embargo lo que tienen de parecido es que el foco está puesto en la inversión en la infraestructura del país. Tal es así que prometió construir viviendas, represas, escuelas, tecnología, entre otras cosas.
Aunque la pregunta principal es: ¿qué lo llevo a Johnson a tomar una posición económica de este estilo? "Boris Johnson ganó las elecciones al desarrollar una nueva fórmula para inclinarse hacia la izquierda en la economía y hacia la derecha en la cultura, prometiendo entregar Brexit y reformar la inmigración", explicó a The Washington Post, Matthew Goodwin, un experto en la derecha y miembro senior visitante en Chatham House, un instituto de investigación en Londres. Esto responde el cuestionamiento, teniendo en cuenta que la forma intervencionista que decidió tomar está muy alejada de las bases establecidas por Thatcher.
Si bien esto también puede resonar a los planes quinquenales de construcción de infraestructura de Stalin que hicieron a Rusia una potencia de cara a la Segunda Guerra Mundial, Johnson dejó en claro que "no es un comunista" y que su foco está principalmente puesto en no solamente atravesar la crisis del coronavirus sino que salir fortalecidos. Claro, teniendo en cuenta que al fin y al cabo el objetivo del mandatario es volver a ser el Reino Unido del siglo pasado que era potencia industrial.