Aunque detrás del ganador de la carrera no solamente se encuentra quien tendrá una buena imagen a nivel internacional, sino que también el primer país en volver a normalizar su escenario interno tanto económico como social: las personas podrán volver a su trabajo habitual y claro para expandirla a sus aliados, aunque China ya se comprometió a hacer de la vacuna un bien internacional si es que China la consigue primero. En cambio para Donald Trump el obtener la vacuna sería el gran impulso de su campaña presidencial.
"Si China lo tuviese y nosotros no, su economía podría funcionar, y la nuestra continuaría en un bloqueo e interrupción del distanciamiento social. Esto tiene consecuencias económicas, políticas y de salud pública", explicó a The Washington Post Lawrence Gostin, profesor de derecho de salud global en el Centro de Leyes de la Universidad de Georgetown. Claro que el problema de pandemia es algo global y que no se tendría que ver como una cuestión de "ganar" o "perder" pero detrás de toda crisis humanitaria existen los intereses políticos de cada país.
En tanto los conflictos entre Estados Unidos y China continúan más allá de la vacuna teniendo en cuenta que este miércoles 03/06 el presidente Trump amenazó con castigar al país poniendo prohibiendo que las aerolíneas de China continental que vuelen hacia y desde Estados Unidos con la excusa de que el gobierno chino todavía no había dado el visto bueno en cuanto a las rutas norteamericanas.