ver más

Trump y otro escándalo: despidió al inspector general que investigaba la venta de armas al reino saudí

En medio de la crisis por el Coronavirus que atormenta al presidente Donald Trump teniendo en cuenta que Estados Unidos sigue siendo el país con mayor cantidad de fallecidos y contagiados a nivel internacional y en consecuencia esto está resonando en su campaña electoral, el republicano es rodeado por otro escándalo: la salida del ahora ex inspector general del Departamento de Estado, Steve Linick, quien justamente estaba investigando los negocio y estrategias de Donald Trump al vender armas en Arabia Saudita. Entre sospecha y sospecha, ahora Trump culpa a su Secretario de Estado, Mike Pompeo.

El pasado viernes 15/05 el presidente norteamericano, Donald Trump, anunció la salida del ahora ex inspector general del Departamento de Estado, Steve Linick, quien hace tiempo trabajaba codo a codo con el Secretario de Estado, Mike Pompeo. Aunque no solo eso sino que el ex funcionario estaba haciendo su trabajo al investigar los negocios de Donald Trump en cuanto a la venta de armas a Arabia Saudita y en consecuencia la supuesta "declaración falsa de emergencia de Trump para poder enviar armas a Arabia Saudita", explicó a POLÍTICO, el presidente del Comité de Asuntos Exteriores, Eliot Engel.

Lo único que le faltaba al presidente Donald Trump en estos momentos era un escándalo alrededor de sus decisiones en política internacional con un aliado tan importante como Arabia Saudita y al mismo tiempo una investigación interna en la Casa Blanca. Recordemos que el republicano está atravesando un momento clave en su carrera política teniendo en cuenta que desde que estalló la pandemia del Coronavirus y la economía del país registró las peores cifras desde tiempos de la Gran Depresión de 1930, su reelección está en peligro. 

Desde hace semanas que el mandatario no lleva la delantera en la gran mayoría de las encuestas nacionales de cara a los comicios generales del próximo noviembre 2020. Y en consecuencia está intentando desplazar el foco de atención de la economía hacia cualquier otra cosa, como su enfrentamiento con los medios de comunicación, con China, con la OMS o con Irán. Y al parecer ahora también llegó hasta a despedir a un funcionario para llamar la atención. Sin embargo en este caso podría ser mucho más que una simple estrategia de distracción.

El presidente se refirió este lunes 18/05 a la situación poniendo toda la carga sobre el Secretario de Estado y su mano derecha, Mike Pompeo: "Estaba feliz de hacerlo, Mike me pidió que lo hiciera", explicó Donald Trump luego de asegurar que nunca había conocido a Linick, quien al mismo tiempo había sido nombrado por el ex presidente, Barack Obama. Aunque según explican los analistas, el inspector general estaba metiendo las narices donde a la Casa Blanca y específicamente a Pompeo no le convenían. Esto sin duda puede haber causado el enojo del halcón.

"Fui al presidente y le dejé claro que el inspector general Linick no estaba desempeñando una función de la forma en que habíamos intentado hacerlo", aseguró Pompeo en una entrevista con The Washington Post luego que se conozca el despido. Aunque no dio detalles más allá. A su vez, otra de las razones que informantes aseguran que pueden haber motivado el despido de Linick es el hecho de que Pompeo y su esposa le pidieron reiteradas veces al mismo cosas personales como hacer las compras  o pasear al perro. Algo que no concuerda con el trabajo de un investigador. 

Pero ahora volviendo al trabajo de Linick en los negocios de Trump en Arabia Saudita, recordemos que el año pasado, el presidente decidió declarar emergencia, eludir las decisiones del Congreso y continuar enviando armas a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos para su guerra en Yemen, sus mayores aliado en Medio Oriente. Si bien no está claro lo que impulso el despido del perro guardián, los medios norteamericanos dieron a conocer que el mismo estaba muy cerca de concluir la investigación. 

Al mismo tiempo es importante tener en cuenta que lo que Donald Trump llamó "emergencia" en ese entonces nunca fue justificado debidamente. Al mismo tiempo la decisión de Trump de eludir al Congreso y satisfacer a  Riad ocurrió justo después del asesinato del periodista de The Washington Post, el saudí Jamal Khashoggi, lo que llevó a los legisladores de ambos partidos a oponerse a una mayor cooperación entre los dos países.

Más Leídas

Seguí Leyendo