Stepien entró en escena tras el despido de Brad Parscale, por el mitín fallido. Trump pasó vergüenza en Tulsa, su primer acto de campaña. El presidente había alardeado de que hablaría ante 1 millón de asistentes y en cambio se encontró con un estadio vacío.
Alguien de adentro de la campaña dijo al diario The New York Times que habrá un refinamiento de la estrategia y volverán "pronto al aire". La campaña de Trump, explica el diario, gastó más de US$ 30 millones desde comienzos de julio en anuncios televisivos y digitales que buscaban instalar el miedo y la división sobre las protestas antiracistas en el país y pintar a los manifestantes como violentos.
Desde enero, la campaña ha gastado US$ 202 millones en anuncios. Su contrincante, el demócrata Joe Biden, quien aparece muy favorecido en las encuestas (lo aventaja por un promedio de más de 8 puntos), ha gastado US$ 95 millones en el mismo período.
La decisión de frenar todos los anuncios en radio y televisión llega tras la decisión de suspender todo anuncio en el peleado estado de Michigan, donde Trump ganó por menos de 11.000 votos en 2016. Las encuestas muestran a Trump perdiendo en varios de los estados donde ganó en 2016, incluido Michigan.