"Reducir el crimen y levantar los estándares no son metas opuestas", dijo Trump en un evento en el Rose Garden, donde anunció la orden. “Haremos una reforma sin afectar a nuestros extraordinarios oficiales”, señaló.
El decreto llega poco después de que los demócratas del Congreso propusieran una serie de reformas que incluían la eliminación de parte de la inmunidad legal de la que goza la policía, la prohibición de estrangulamientos potencialmente letales y la creación de una base de datos nacional sobre la mala conducta de la policía. Estos 2 puntos han sido cubiertos por la orden de Trump, no así el primero. Los republicanos todavía se encuentran trabajando en su propio proyecto.
Trump aseguró que desea trabajar con el Congreso para "lograr medidas adicionales". Se necesitará llegar a un consenso entre republicanos y demócratas para conseguir que se apruebe alguno de los proyectos, dado que cada formación controla una de las cámaras del Congreso.