El nuevo testigo fue Jen Robinson, otra de las abogadas de Assange que además de defenderlo frente a los Estados internacionales, se ocupa de la supuesta oferta hecha por el entonces miembro republicano de la Cámara de Representantes, Dana Rohrabacher. Por supuesto nada está probado.
Esto vuelve a embarrar el nombre de Donald Trump, sobretodo de cara a la campaña política y las elecciones de noviembre 2020, cuando con el supuesto perdón, él justamente quería lo contrario: sacarse de encima la otra causa criminal que lo persigue (Rusaigate). Por supuesto que la Casa Blanca negó cualquier existencia de este trato. "El presidente apenas conoce a Dana Rohrabacher, aparte de que es un ex congresista", explicó la secretaria de prensa, Stephanie Grisham.
Recordemos que unas semanas antes de las elecciones, los emails de Hillary Clinton fueron publicados ilegalmente por Wikileaks, es decir por Julian Assange y su equipo. Siempre existió una sospecha en cuanto a que Donald Trump, en conjunto con hackers rusos, estuvieron detrás de la difamación de la candidata demócrata. Tal fue el volúmen que tomó el caso en ese entonces que se comenzó una ardua investigación, la cuál acabo en un informe publicado por Robert Mueller que no culpó directamente a Trump pero tampoco lo libró de cualquier cargo.
Sin embargo, esta no sería la primera vez que Trump indulta a alguien para su beneficio. Por ejemplo, cuando asumió en 2016, perdonó al ex gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, quien fue condenado por corrupción pública en 2011 y cumplía una condena de 14 años. Además, el Russiagate fue uno de los casos más visibles en la política norteamericana de los últimos tiempos.