Bajo este escenario el presidente Donald Trump eligió defender a las autoridades policiales, como ya lo hizo cuando ocurrió el asesinato de George Floyd. "Vine a agradecer a las fuerzas del orden, a la policía, son increíbles y la Guardia Nacional ha sido realmente asombrosa", dijo el mandatario tras haber pasado por un negocio destruido por las protestas. Y como era de esperar volvió a remarcar su discurso y su imagen de "la ley y el orden". El mismo decidió utilizar los disturbios a su favor para reforzar a sus votantes pero no tuvo en cuenta que su discurso genera más violencia que probablemente no complazca a los indecisos.
"Ha sido racista, ha estado provocando la violencia de los oficiales de policía en todo este país para hacer lo que le han hecho a nuestros jóvenes negros y asesinarlos en todo el país", explicó un manifestante contra el racismo durante una protesta en la esquina donde asesinaron a Blake.
Aunque las protestas contra el racismo no es lo único que pone en la mira a Donald Trump en Wisconsin ya que es uno de los estados donde la recesión económica y la pandemia del coronavirus impactó con fuerza ya que hay casi 3,000 casos confirmados de coronavirus en Kenosha con 62 muertes. Si bien no es tanto como en Florida o Nueva York, es una preocupación. En tanto, el candidato demócrata Joe Biden también estaría planeando una visita.
Sin embargo al mismo tiempo al haber un gobernador y alcalde demócrata en la ciudad muchas personas que se molestaron por las jornadas de violencia y disturbios aseguran que el partido demócrata no está controlando la situación como se debe. Allí es donde ingresaría la idea de "ley y orden" de Trump. Aunque hasta el momento nada de esto fue reflejado en las encuestas donde el ex vicepresidente, Biden, sigue llevando una amplia delantera. "No es que mis electores no quieran tener esa discusión. Lo hacen, pero primero quieren sentirse seguros", explicó la representante estatal republicana, Samantha Kerkman.
Es así que un movimiento inteligente por parte del presidente fue no concentrarse en el racismo ni en el rol de la policía sino que específicamente en los disturbios y la seguridad del común de los habitantes de Kenosha, aquellos que no se suman a las protestas. "Creo que un montón de gente está asqueada por lo que está pasando en estas ciudades que están controladas por los demócratas", dijo Trump antes de llegar a la ciudad.